21.8.09

Por Qué No Puntúo Las Pelis


Una de las cosas que más me joden de leer críticas de cine es el temita de las puntuaciones, estrellitas y "pulgares arriba" de los cojones. Ya me parece absurdo que muchas páginas, blogs e incluso revistas y periódicos establezcan la calidad de las películas por comparación con otras. ¿En base a qué podemos decir que "El caballero oscuro" es mejor o peor que "Heat", si aparte de cierta simlitud en el tono y la duración, se parecen como un huevo a una castaña? ¿Cómo se puede comparar "El Padrino"(1972, cine negro, aroma clásico pero profundamente transgesora) a "Ciudadano kane", estrenada 30 años antes, drama biográfico, y que de clásico sólo tiene su inmortalidad?

Es sencillo: no se puede.

El cine no son las Olimpiadas. No se trata de ser mejor, sino de emocionar al público, que a diferencia de los hinchas de un equipo, no se dividen entre los que "quieren disfrutar" y los que "prefieren resultados". Yo cuando me siento a ver una peli me importan un huevo los resultados de taquilla o la puntuación en BlogDeCine (sobre todo ahí), lo que me interesa es que me llegue, punto.

Luego nos rasgamos las vestiduras porque hay gente que considera que las pelis son mejores en función de si son conocidas o ganan mucha pasta. Ese criterio me parece igual de absurdo que el que un tipo, sea un artisa de la crítica, un tipo con criterio, unos pobres diablos soberbios o un gachó simplemente gilipollas, prefiera una película antes que otra. Como si fueran decisiones excluyentes. Qué gilipollez.

Todo ésto viene al caso por este post de Nacho Vigalondo, que se monta una parrafada aún mayor que la mía, porque es más listo y quiere ponernos en antecedentes apelando a nuestra infancia para que nos pongamos de parte de su argumento. Por éso él es director de cine y yo me peleo con el After Effects a ratos.

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