13.12.07

Montar en Burra

Entre tus piernas, una vibración constante. En tus brazos, el control inmediato y orgánico que no da ningún volante. Ante tí, tras la visera del casco, sólo aire y carretera. Detrás tuyo, a veces ella, o él; otras veces, el morro acechante de un taxi o el pasado que dejas con una ojeada de desprecio en los retrovisores.

Cada curva la trazas tú. Cada bache te lo comes tú. Cada ráfaga de aire te mueve a tí. No es una máquina que te lleva, es una extensión de tu cuerpo; los Cyborgs existen y somos nosotros.

Guantes, casco, botas, chupa, bufanda, y una actitud que sólo entendemos los del saludo de dos dedos. Pasamos frío, nos mojamos, nos caemos, no llevamos airbag ni ESP ni un triste techo que nos cobije, cargamos con el casco a todas partes y no podemos llevar casi nada encima. Preferimos pensar que no nos hace falta nada más que lo que podemos llevar.

Ir en moto. Si lo pruebas, te enganchas.

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