24.7.08
Premiere de El Caballero Oscuro: La Experiencia
Me agarro a mi novia, mi moto, mi DVD de Batman Begins para que me lo firme, y me planto en la Gran Vía esperando alfombra roja y algo de consideración. Iba invitado.
Me encuentro con una cola considerable hora y media antes de la apertura de puertas, con lo que mi perspectiva de cena-tranquila-respetando-la-dieta se va al garete en forma de Bocata del Pans, de pie en la cola. Con calor. Mal empezamos.
Las puertas se abren cuarto de hora antes de lo previsto. Buena señal: quieren despacahar deprisa, lo cual a mí me va de perlas porque me levanto a las 4 y media. Si es que estoy enfermo.
Nos obligan a subir al primer piso del Coliseum. No me extraña que los cines de sala única desaparezcan. Si todos son como éste, que los cierren y los quemen, y construyan multisalas: asépticas, impersonales, comerciales... y cómodas, accesibles, modernas, con aire acondicionado y sin asientos A UN LADO de la pantalla. El detalle: regalan palomitas. A la mierda la dieta: voy a ver Batman.
Los asientos son de denuncia. Tengo una barandilla delante casi a la altura de los ojos. Un chaval que tengo cerca las va a pasar canutas. Si me siento como las personas, dejo de ver media pantalla. Me pasaré la sesión cual maruja mirando por el balcón de su casa. Sólo me falta el escote.
La troupe llega 20 minutos tarde. Estos americanos ya se sabe. Firman 2 millones de autógrafos a la gente que se agolpa en la valla de fuera (lo vemos en la pantalla del cine, que tiene pinchada una cámara fuera -inciso: mi primo de 15 años y yo realizamos mejor un cumpleaños con una Handycam-). La peli comenzaba a las 22:30; son las 22:50 y ni ha acabado de entrar gente. Llevo hora y media sudando contra una barandilla.
Entra la comitiva. J.A. Bayona presenta deprisa y corriendo a los representantes de la peli, vendiendo la peli como un récord histórico de taquilla y la peli mejor valorada de la Historia en IMDB. Se nota que es un director de cine español poque ignora totalmente al público: segundos antes había silbidos en la sala, por la tardanza y el calor. Nos la pela la pasta que lleven recaudada y lo buena que dicen que es; queremos verla de una puta vez, o que nos rematen.
Aparecen los antes citados. Sólo Aaron Eckhart se digna a firmar UN autógrafo a un chico maquillado de Jóker en su camino por el pasillo del cine. Los privilegaidos que estamos dentro de la sala, palomitas aparte, sólo merecemos la peli; los de fuera, que la verán igual (en un multisalas refrigerado, por supuesto), se han llevado firmas, fotos y algún que otro regalito de la distribuidora.
Christopher Nolan es el único en hablar, y le falta sólo el teleprompter: contentos, excitados, orgullosos de la peli, esperemos que os guste. A Christian Bale le falta ésto para liarse a puñetazos, no se sabe con quién; sólo Gylennhall y Eckhart parecen pasárselo bien. Nolan debe dejarse la sangre en los rodajes. Es verdad que el cine es mejor que la realidad.
Ni una palabra a Ledger. Ya que llevan un discurso aprendido, que sea emocionante, digo yo.
Se van, Bayona huye, y empieza la peli.
Y lo que sucede a continuación es demasiado grande para un post tan agrio. Tanto, que la volveré a ver, en un multisalas, con palomitas calientes. Me faltarán los aplausos y el sonido original, pero tendré aire acondicionado.
Moraleja: El cine es mejor que la realidad. Una Premiere es mezclar dos cosas que no deben estar juntas. Nunca más.
23.7.08
Mis 15 segundos de fama
Madre mía qué ojazos.
A todo ésto, gracias al desconocido de la fila boca 144, fila 21, asiento8, que nos hizo espontáneamente la foto al ver que no atinábamos a hacer el encuadre que queríamos. Si te conociera te enviaría el link. Igual ya lo ha visto. Igualmente, gracias.
PD: la cara de tonto es, en parte, por estar en el concierto, pero sobre todo, por el pibón que tengo al lado.
PD2: la siguiente foto, el mar de peña sin nadie delante, con nubes en el escenario, también es de mi niña.
21.7.08
El Puto Amo
El Sábado compartí con 71.999 personas más unas 3 horas de apoteosis musical. Hacía más de 20 años que no pisaba el Camp Nou, y desde luego no pudo haber mejor ocasión. Bruce estuvo soberbio, la banda y el público nos entregamos. Si un concierto es para disfrutar, la noche del sábado no pudo ser más concierto.
Algunas deficiencias de sonido (los "momentos-pelota", con todo Dios sacándole las tripas a sus instrumentos, sonaron a muro ininteligible a ratos) no eclipsaron el ambiente, todo y que el calor no era necesario. La gente se comportaba como verdaderos fans de un músico, no como una masa con ganas de gresca, actitud favorecida porque la media de edad del público superaba con creces al total de años que suman los componentes de Tokio Hotel.
Y el grande, el Jefe, acabó pidiendo una tregua. Agarrado al pie de micro, riéndose como un crío recién bajado del Dragon Kahn, gritaba "No More" mientras calculaba su siguiente golpe. Porque después de acabar a las 2 horas, volvió a empezar con una petición del público, un "Jungleland" eterno y coreado, y de ahí no paró hasta soltar "Glory Days", "Because the night", cuyo estribillo repitieron hasta los seguratas de la puerta, un "Born to Run"al que le sobraba la guitarra porque ya la hacíamos todos, y un regalito en forma de "Twist and Shout" mezclada con "La Bamba" por obra y gracia de los 70 y pico mil que nos dio la gana mezclarlas. Y el Jefe nos dejó. Y se lo pasó mejor que todos nosotros juntos. Por algo es el jefe. El Puto Amo.
9.7.08
Manifiesto Por un Sentido Común
Es por ésto que, ante los continuos ataques que talibanes de la estupidez como Rosa Díez, Fernando Savater y sus respectivos lameculos ignorantes,
MANIFIESTO
1.- Que soy catalán, castellanoparlante, bilingüe, charnego, no nacionalista de ninguna clase, que me emciona que España ganara la Eurocopa y que Els Segadors me pone los pelos de punta.
2.- Que el toro de Osborne me parece tan respetable y cachondo como el burro que adorna mi coche.
3.- Que las banderas las uso para limpiarme el culo. Todas. Menos la Union Jack, que mola bastante.
4.- Que me la suda que el himno de España tenga letra o no. Para mí siempre será preferible escuchar "Brothers Under the Bridges" que cualquier gilipollez que cualquier ejército use para lo que sea.
5.- Que el castellano, el catalán y el inglés son vehículos de comunicación que conozco, respeto y uso siempre que puedo para ENTENDERME con las PERSONAS, y no para HACERME PAJAS CONTRA NADIE.
6.- Que creo que la lengua está siendo seriamente atacada por gentuza que la usa para escribir manifiestos mongoloides, en vez de para enseñarla, difundirla y preocuparse de que los Jonathans y las Debos habln d sta mnra q n s entiende, jdr.
Es por todo ésto que:
PROPONGO
1.- Que los ponentes y firmantes del Manifiesto Por Una Lengua Común lean más libros en la lengua que se supone que defienden, a ver si se les pega algo, en vez de releerse a sí mismos, para salir de la espiral de subnormalidad en la que se hayan atrapados.
2.- Que Rosa Díez se haga la cirugía estética si pretende seguir colgando su careto en carteles por la calle.
3.- Que Pérez-Reverte siga escribiendo libros y cobrando cheques Y SE LIMITE A ESE USO DE LA LENGUA, que cada vez que abre la boca sube el pan y no está el horno para bollos.
4.- Que Savater se meta una sobredosis de lo que sea que se mete habitualmente y se quede en ese lugar soñado en que no hay vascos, ni catalanes, ni galegos que vengan a joderle su viaje ideal.
5.- Y que todo el resto SE VAYAN A CAGAR A LA PLAYA Y SE INTRODUZCAN POR SU REAL ORTO TODOS LOS MANIFIESTOS QUE TENGAN A BIEN OCURRÍRSELES DE AHORA EN ADELANTE. Lo escribo en castellano para que me entiendan. Iletrados.
2.7.08
23.6.08
Coño, ¿Y si Podemos?
Lo de anoche no tuvo precio. Lo que más echo de menos del rollo del cine es la explosión, la visceralidad, el saltar de alegría cuando Casillas paró el penalti. No me imagino abrazándome a mi novia y llamando emocionado a mis padres porque Scorsese gane un Oscar, la verdad.
Confieso que me hastiaba la idea de una Eurocopa televisiva full-time en Cuatro. Y la verdad es que un Alemania-Turquía, por muy semifinal que sea, me la trae al pairo. Pero, y quizá sea por el estúpido nacionalismo primitivo que todos llevamos dentro, me enrrolla la roja. Me mola el chorro de peña chillando "a por ellos", y Luis dejándose la garganta, y Manu Carreño a punto de llorar de emoción.
Y me pregunto si, como yo, escépticos de esto del balompié se están enganchando cuando ven que, más allá de las gilipolleces que se dicen todos los días sobre el futbol, valdrá la pena ver las luchas de esos 22 tíos cada cierto tiempo.
Y si, después de tantos años de sequía y decepciones, Cuatro tiene razón y Podemos, encima nos llevaremos alguna alegría. Pues a por ellos.
17.6.08
Dios ha Muerto
Pero es que hoy he sabido que el cáncer fialmente ha vencido a uno de los grandes genios del cine que nunca hizo una peli: Stan Winston.
Este señor al que casi nadie que yo conozca le suena siquiera el nombre, fue el responsable de los FX de pelis míticas, algunas de las cuales forman parte de la saga "Pelis ue Molan" que de vez en cuando aparece por este blog. Su trabajo empezó siendo artesanal y baratucho, hasta que la gente con la que etrabajaba se fue haciendo importante y seguían llamándole porque era, simpemente, el mejor, toda vez que Harryhausen se retiró hace años.
Para hacernos una idea: Terminator, Depredador, la Reina Alien, los dinos de Spielberg, los mecas de I.A., los Gremlins, y una larga lista de bichos, monstruos y maquinicas que nos han ayudado un poco más a creernos lo que veíamos, son obra suya. Desde la cabeza de Tirannosaurius que volteaba el Explorer de los críos, hasta la impresionante armadura de Iron Man, todo salió de su cabeza. Nunca renunció a las nuevas tecnologías para mejorar sus resultados (su trabajo en este sentido para Cameron y Spielberg en los primeros 90 es CAPITAL), ni olvidó que a veces un cacho de gomaespuma y algo de pintura también valen para que la gente flipe.
Con él nos deja uno de los estandartes de una manera de ver el cine que aún practicamos algunos casitreintañeros: el cine orgánico y plagado de "sense of wonder" en que los FX eran un vehículo para llegar más lejos, y no la meta.
Cameron, Spielberg y, qué demonios, yo mismo, hemos perdido un maestro, y estamos un poco más lejos de aquella época dorada. Lástima que los chavales de ahora de rían del stop-motion de Terminator, porque lo que se han perdido ni ellos lo saben.
En fin, descanse en paz. Cachis, vaya añico.
15.6.08
Nos Atacan
"Este mundo está dividido en pringaos y tíos con dos cojones. Da igual que sean reyes, príncipes o carboneros: o eres un pringao, o eres un tío con dos cojones."
A riesgo de que el susodicho chófer me parta las piernas, he de discrepar. Hay un tercer tipo de personas. Y son los más numerosos. Son un híbrido mutante: son los Mediocres. Mezcolanza aberrante de pringao y tío con dos cojones, tienen lo peor de cada casa: son Don Nadie, no llegan a nada porque no tienen aptitudes ni capacidades, pero la vida les ha puesto en lugares y circunstancias que les han hechoo creer que son Tíos Con Dos Cojones. Y por éso ya no se autoconsideran pringaos, porque el mundo les hace creer que son Tíos Con Dos Cojones. Y el resto somos pringaos, aunque seamos tíos con dos cojones, porque no somos mediocres.
Los Mediocres están en todas partes. Son esos niños que, de pequeños, cuando el abusón le daba una paliza al gafotas y le quitaba el bocata, se quedaban mirando. Si el gafotas pedía ayuda, miraban a otro lado; si el abusón les miraba, aún vigilaban para que el profe no apareciera. No ayudan al delito, ni lo evitan; se mantienen higiénicamente al margen y siempre salen ganando.
De mayores, los Mediocres no llevan la contraria a nadie que esté por encima de ellos. Sólo a los que no les pueden oír: al Gobierno, al Alcalde, al Director General. En su más profundo interior desean ser Tíos con Dos Cojones, pero como éso tiene riesgo de un revés que te convierta en un pringao, siguen manteniéndose en la esquina más cercana: al acecho, pero al margen. A punto para aparecer cuando el carácter fuerte de los Abusones y la falta de liderazgo de los Pringaos les eliminan del camino: ahí están los Mediocres para erigirse los más equilibrados, los ideales, los discretos eficaces.
Montilla, Zapatero, Rajoy, Bush, Àngel Llàcer, Agag, Aznar, JJ Vázquez. Mediocres oportunistas. Algunos necesarios en épocas de crispación, otros siempre al acecho, otros disfrazados de Tíos Con Dos Cojones. Arrastran a la masa de Mediocres que se identifican con ellos y les dan la razón, aún cuando, simplemente, no dan razones a nada. Igual que dije en su día, no se trata de lo que dicen, sino de lo que hablan. Hablan y parece que dicen muchas cosas, perro no dicen nada. Opinan y parece que van en contra del mundo, pero sólo descontextualizan y despojan de matices los hechos para que cuadren con sus ideas. Y los Mediocres del Mundo les siguen porque tampoco saben razonar ni matizar; éso es para los programas de debate que nadie ve; ésos en que la gente no se pisa cuando habla ni hay SMS pasando por debajo de la pantalla.
Lo saben todo. Cómo va a quedar España en la Eurocopa, quién ganará las elecciones, quién comete los atentados, cuándo acabará la huelga de transportes... Todo. Da igual que todas esas respuestas estén en el aire o seas Perogrulladas: nadie sabe quitarles las razones y los matices con tanta precisión como Los Mediocres. Y tienen razón siempre. Porque no son Pringaos Con Dos Cojones que se arriesgan a decir lo que piensan, sólo hablan, y al final, aciertan, porque si yo digo que mañana hará sol, acierto seguro: sólo hay que decir que, en realidad, está detrás de las nubes. ¿Mentira? ¡No, los Mediocres nunca mienten! ¡Éso es cosa de Pringaos!
9.6.08
Proyectos!!
Una de las cosas que tengo en danza es un corto. Y en la mejor línea Vigalondo (¡qué grande!) me he creado un blog para seguir su gestación. Internet es de los pobres!!!!!
De momento hay sólo un par de cosillas para ir abriendo boca. Como estamos en bragas es más por tenerlo que otra cosa. Con el tiempo igual se convierte en un recopilatorio de los premios que se lleve (de ilusión también se muere).
Para el que crea que le puede interesar, la dirección es http://elprimeroquepasa.blogspot.com
Pronto colgaré un cartel, y espero que sea convenientemente destrozado amás puro estilo fanboy.
3.6.08
El Puto Perro del Hortelano
Sin embargo, últimamente ni éso me sirve. Hoy día está muy mal visto que la gente diga cosas. No que hable, no, que diga cosas. Hay que soltar estupideces, lugares comunes, contar una y otra vez las mismas vivencias mínimas. Y si se te ocurre decir algo, en vez de hablar sin más, estás hablando demasiado. Sobre todo en según qué ambientes. Por éso como último (y difícil, en mi caso) recurso opto por el silencio.
La última vez que se me ocurrió decir algo me llamaron mentiroso. No me dijeron cuál era la mentira ni por qué me insultaban delante de desconocidos con impunidad total; mi error fue decir algo en lugar de hablar. Y desde entonces opté por el silencio, y me va más o menos bien. Con lo que casco en casa, decir lo imprescindible en según qué sitios no me va a matar.
Pero ¡ay!, me olvidaba del Perro del Hortelano. El que ni come ni deja comer. El que no quiere que digas nada pero le molesta que no hables. El que sólo te habla cuando quiere algo de tí, y luego, cuando hablas con alguien, ni siquiera te mira a la cara.
En realidad, lo que ocurre es que hay gente que sí necesita que digas cosas. Lo necesitan para poder desmontarlas. Es un caso clínico de desubicación: soy incómodo. No por mi actitud, ni por lo que digo, ni siquiera por lo que hago. Soy incómodo y ya está; por existir. Y cualquier cosa que tenga que ver conmigo es incómoda: que hable, que diga, que me calle, que haga, que no haga o que respire.
Ante ésa enfermedad extraña no puedo hacer nada. Es como enfadarse porque los pedos huelen mal: hay que aguantarse. El día que aprenda a fundirme y a hacer lo que hago sin tener que aparecer por el sótano, juro que lo haré. Pero mientras, vas a tener que aceptarme, aunque sólo estés obligado a los "buenos días" para el cuello de la camisa y poca cosa más. Yo me aparto todo lo que puedo, pero el pasillo es estrecho: sólo te pido, por favor, que no me pises más.
1.6.08
Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal

Nunca sabremos si el guionazo de Frank Darabont rechazado por Lucas era mejor. Puede que fuera una revisión a lo "Robin y Marian", una peli de post-aventuras sobre el ocaso del héroe y la nostalgia de tiempos pasados, también en el mundo del cine. Pero los tipos que dinamitaron y reinventaron la industria del entertainment a mediados de los 70 no podían apelar al "cualquier tiempo pasado fue mejor" por simples principios: Lucas, porque es junto a Cameron el mayor estandarte de la innovación en el cine industrial (aunque con menor fortuna en lo artístico, no se puede negar que el cine es hoy lo que es gracias a la ILM); y Spielberg, porque cada vez que se sienta en la silla lo hace para dejarnos al resto un paso más atrás. Vamos, que por mucho que les gustara (sobre todo a tito Steven) jugar al revival, no tocaba.
Y no tocaba porque el público potencial de las aventuras de Indiana Jones, aparte de los fans de la saga, son adolescentes que van a ver los blockbusters en serie; ésos que conocen a Sean Connery por "La Roca", y a los que "Robin y Marian" y las referencias a Joseph Campbell que tanto gustan a Darabont les suenan a chino antiguo. Mal que nos pese, una peli de acción de hoy día es para ellos, y bastante es que las hostias parezcan de verdad y no haya una sola réplica digital de Harrison Ford siendo zaradeado por bicho gigante alguno. Menos mal.
Dicho ésto, podemos empezar diciendo que sí que la historia es la más floja de las cuatro. O quizá lo que ocurre es que matan a poca gente y ese humor ingenuo y clasicón que caracteriza la saga esté fuera de lugar en una actualidad dominada por la sangre y la crueldad cínica. Aún así, la profundidad en el personaje iniciada con la presencia de su papa en la 3 se prolonga aquí, sin que los rollos familiares interfieran con el espídico desarrollo, y el tratamiento hecho a la edad del actor/personaje se me antoja muy bien llevado. A Ford no le importa interpretar ni parecer un sesentón, y éso demuestra que el tipo, si bien no un gran actor ni alguien con muchas luces (eso dicen todos los que le conocen), posee una sabiduría callejera francamente acorde con su arqueólogo caradura. Harrison Ford es una máquina de interpretar a Indiana, y el tipo parece no haberse quitado el sombrero en 20 años.
El resto de personajes funcionan. Algunos por los pelos, como Hoxley y Max; otros por pura nostalgia, como Marion; y otros porque los actores que los encarnan son el carisma puro en pantalla: Cate Blanchett, demostrando una vez más que Jodie Foster NO puede dormir tranquila, y Shia Lebouf, que es simplemente el Richard Dreyfus de ahora: resultón, carismático, versátil, gracioso sin ser cargante y por supuesto el mejor de los actores de su generacion. Este chico es una mina: si destacar por encima de robots gigantes asesinos con el handicap de ser dirigido por Michael Bay no era suficiente, estar a la altura de Indiana Jones es un paso difícil de superar.
Sin embargo, donde la peli echa el resto y funciona como una puta apisonadora es en el señor con barba y gorrilla que manda el cotarro. Steven Spielberg demuestra que, a pesar de haberse vuelto un catedrático capaz de pulverizar/humillar/ningunear a cualquiera en cualquier género, tema o condición, sigue además en plena forma narrativa pura: no hay nadie en este puto mundo que pueda idear y rodar una secuencia como la persecución en la seva. La fisicidad y el ritmo, el llevar al extremo las situaciones y los planos, el cuerpo de los actores y los encuadres de los que hace gala es otra más (y van 33) de las lecciones que tito Steven da cada vez que se pone a dirigir. Es el mejor, y lo es tanto en una peli comprometida, incómoda y extrema como Munich o en un Blockbuster veraniego intrascendente como ésta. Y es que, ahora que Coppola prefiere jugar a ser pobre, y hasta que a Fincher no le tomen en serio de una vez, cuando el tito Steven dirige, el resto debería callarse la puta boca y aprender algo. Bueno, Cameron puede decir algo, venga... Pero que lo diga ya!!!!
Aspectos negativos? Muchos. Para empezar, que no hagan una como ésta cada semana. Que la gente se queje del uso del ordenador en IJ4 pero babeen con Matrix. Ah, y que John Williams se fue de vacaciones cuando le tocaba componer la banda sonora y tuvieron que tirar de retales.
Es bastante probable que Darabont escribiera una historia mejor. Más profunda, más sólida y más adulta. Pero lo que a mí me gusta de "Indiana Jones" es que cada vez que la veo vuelvo a tener 12 años. Malditos sean los que se empeñan en que incluso Indy sea más adulto: que se empachen de Von Trier y dejen al cine de verdad llevarnos a donde queremos.
22.5.08
Podemos Perrear
6.5.08
Iron Man: Hojalata Brillante!!

Contra todo pronóstico, una de las pelis pobres de superhéroes que tantean de vez en cuando el terreno como mini-estudio de mercado previo a las gordas, se ha convertido en una de las más gratas sorpresas del año. Lo cual no es mucho de momento, pero viendo el verano que se avecina (The Dark Night, Hulk, Indiana), si consigue aguantar el tipo será todo un logro. Y no lo lleva mal.
Iron Man retrata la transformación en justiciero con armadura de un PlayBoy que se ha hecho millonario gracias a su genialidad creando armas. Tony Stark sería lo mejor de la peli, si no fuera porque el actor que lo encarna, Robert Downey Jr., se ha marcado un tanto alejándose de la habitual funcionalidad de las estrellas en este tipo de pelis y se ha comido, literalmente, el personaje. Tanto, que el alter ego humano es más interesante que todo lo que envuelve al héroe, consiguiendo por fin, en una sola peli de 70 millones y dos horicas, lo que Sam Raimi fue incapaz de conseguir en una peli decente, una sublime y un videojuego infame, todo por más de 400 millones y en más de 6 horas en total.
Jon Favreau, a pachas con dos guionistas que tienen de todo menos ganas de cobrar y largarse ("Hijos de los Hombres"), ha sabido encontrar el equilibrio entre la profundidad y seriedad de la apisonadora Nolan de "Batman Begins" (héroe humano imperfecto, pocas chorradas comiqueras), y el festival de entretenimiento que suponen las aportaciones más desenfadadas al universo de los superhéroes, con "Spider-man" a la cabeza (colorines, FX, repartazo, guiños y música molona). Ha sabido aprender la lección de lo sano que resulta cachondearse un poco de todo sin descuidar una línea de chicha a la que agarrarse, cuyo mejor exponente es "X-Men 3", frente a la lamentable "Spider-man 3" y su reiteración obsesiva de temas serios, mostrados de la forma más ridícula e infantil posible. El director se centra en lo básico y escoge bien sus temas: el arrepentimiento, pero sin traumas culpabilizantes extremos, la traición anunciada, y sobre tiodo, los cacharros.
Porque de lo que verdad va Iron Man es de lo que nos molan los cacharros. Un James Cameron primerizo, en la época actual, hubiera disfrutado como un niño mostrando todo el arsenal de gadgets y conceptos tecnológicos que desfilan por Iron Man. Incluido, por supuesto, el perfecto diseño de la armadura, que consigue algo pocas veces visto: que veamos un señor con un traje, y no un muñecajo digital sin alma. La profusión de planos de Downey Jr. poniéndose las sucesivas armaduras, además de reservar la máscara para momentos puntuales, y despojarle de ella en el clímax, es uno de los mayores aciertos en este sentido.
Por supuesto, no todo es brillante y sólido. Habiendo cogido perfectamente el punto al tono y al concepto global de la película, Jon Favreau falla sin embargo evidenciando su, en el fondo, funcionalidad con una puesta en escena espectacular pero tópica, repitiendo algún que otro plano clave y careciendo, en suma, de ese punto de locura imaginativa que hace de "X-Men-2", por ejemplo, una peli en un escalón superior. Quizá ha optado por una planificación más tosca en consonancia con la modestia que destila todo el conjunto, pero lo cierto es que en algún momento se echaba de menos un Simon West o, qué hostias, un Jonathan Mostow con un par de ideas de storyboard molonas. El montaje, que va de lo puramente académico a lo directamente chapucero en algunos momentos (la entrada de la primera canción es de derribo), tampoco le ayuda, siendo el aspecto técnico más cojo en una producción, por lo demás, impecable.
El resto de actores son el otro aspecto ligeramente negativo.
Gwyneth Paltrow empieza genial pero su personaje se va diluyendo con el metraje; Terrence Howard está testimonial, como apunte para la secuela; y Jeff Bridges cumple con los ojos cerrados, con bastante presencia y un cierto toque siniestro desde el principio que denota que hay actores que saben construir un personaje pensando en toda la peli y otros que, bueno, simplemente, se limitan a leer el guión en cada momento (Josh-Mr-Increíble-Lucas en "Hulk"). El calvo terrorista apunta pero se queda en nada.Total, que ha llegado el verano y vale la pena pasarse un par de horicas disfrutando una peli que no te trata de tonto, ni intenta darte la respuesta a la Vida, el Universo y Todo Lo Demás (42). Y que empieza con "Back in Black" y acaba, por supuesto, con "Iron Man".
29.4.08
Todo Está Conectado
Morgan Freeman es Dios.
Dios es Alanis Morrissette.
Alanis Morrissette es el Presidente de Estados Unidos.
La voz de Dios es Alan Rickman.
Alan Rickman es Snape.
Snape es la voz de Dios.
La voz de Dios es la voz del presidente de Estados Unidos.
Snape, la voz de Dios, y del presidente de Estados Unidos, tiene miedo de Harry Potter.
En realidad, teme a sus padres. El presidente de Estados Unidos teme a los padres de Harry Potter.
Éso es porque Harry Potter es hijo de Saddam!!!!
Saddam financiaba Al Qaeda en su guerra contra el presidente de Estados Unidos.
Los marines, por tanto, son los Mortífagos.
La Orden del Fénix son los enemigos de los Mortífagos.
La Orden del Fénix son Al Qaeda.
Las Torres Gemelas las tiraron un puñado de niñatos montados en escobas.
27.4.08
Redacted
Brian De Palma pone toda su sabiduría bastarda y su desvergüenza narrativa y formal al servicio de remover entrañas sin tapujos. Pero lejos de convertirse en un panfleto antimilitarista al uso, con óptica objetiva y racional y moralina incluída, "Redacted" alude a la piel y al sudor, a la mala leche, para dejarte en una disyuntiva incómoda y necesaria a partes iguales: lo sabes, pero no lo quieres decir. Eres MacCoy, superado por las circunstancias; eres Salazar, que quiere denunciar pero duda tanto que acaba pagando con su cabeza -literalmente- la venganza de los Irakíes.
No me extraña que algunos calificaran a de Palma de antipatriota. Pero no es por su defensa de la verdad en tiempos de guerra, sino por lo tremendamente sincero que es su desprecio por el ejército. Así, sin cortapisas. Los soldados de Redacted son oportunistas, palurdos, cobardes, borrachos, listillos, violentos, salidos, pretenciosos y ruines. Todos. No hay un alivio moral que sirva de escape o representación de la nobleza en todos ellos. Desde los violadores, auténticos simios uniformados, hasta el sargento mayor, un tipo que se las da de listo porque lleva 9 meses en Irak y cree saberlo todo, y es el primero en salir despedazado por una mina.
Tampoco es especialmente amable con los medios, que se diga. La periodista que acompaña a los soldados en la primera incursión a la desgraciada casa juega luego un papel tremendamente efectista y lacrimógeno al entrevistar al padre de la familia asesinada, que se encontraba en la cárcel sin acusación alguna durante el incidente.
Y finalmente es sangrante con algunos artistas, corporizando una irónica crítica en un cortometraje ficticio que en teoría intenta sacar arte audiovisual de la estéril espera en un puesto de control del ejército, anteponiendo una música dramática a imágenes estáticas de los soldados mirando al frente. Hemos visto decenas de piezas reconocidas internacionalmente en las que se premia la mirada artística, estética y absolutamente inútil de gente con presuntas intenciones de denuncia pero con un claro -pero no declarado- objetivo de sacar tajada del recurso fácil de meterse-sin-meterse con algo tan obvio como es el sinsentido de la guerra.
Creo que lo que De Palma intenta decir con todo ésto es que la guerra, la atrocidad de la que es capaz el ser humano, no entiende de sutilezas. No vale la racionalidad ni la sensibilidad artística elitista para hablar de gente que dispara contra embarazadas porque no paran en un puesto de control cuando van a dar a luz. Hay que dar un puñetazo en la mesa y gritar, mostrar la realidad cruda, incluso fotos reales de críos con la cara destrozada al final de la peli, para que se sepa de qué va el cotarro: dos soldados borrachos violaron y mataron a una chica y su familia porque el ejército emplea a iletrados y les quiere obedeciendo, porque Bush, Blair, Aznar y compañía querían un país y lo obtuvieron por la fuerza, porque la prensa juega a la verdad pero la usa para vender publicidad, y porque todas esas cosas no se pueden redactar: tienen que escribirse sin pensar. Jamás la sana desvergüenza de De Palma ha sido tan útil y necesaria como para retratar la desvergüenza real de los que tachan lo que no interesa.
24.4.08
Sant Jordi!!!!!!

23.4.08
La Vida Gatuna (II)

22.4.08
VigiMutantes
Luego dicen que el hombre no viene del mono. A mí lo que me sorprende es que no distingamos aún a algunos humanos de esos simios que éramos hasta hace cuatro días. Algunos aún lo son, como los vigilantes del metro de Madrid que la emprenden a palos con un borrachuzo en los pasillos y encima lo graban. Putos gorilas uniformados con la cabeza llena de mierda y una porra como único referente. Simios. Monos. Subnormales que apenas saben hablar.
Espero que los despidan y que los devuelvan a la selva, que es donde las fieras salvajes pueden hacer con ellos lo que se merecen: hacerles que se suban a los árboles y no bajen nunca más de allí.
15.4.08
Berlusconi Es Gilipollas
Bueno, no, algo más. Los italianos que le han votado son más gilipollas aún.
Ea.
14.4.08
Pelis Que Molan: "Austin Powers, La Espía Que Me Achuchó"
La segunda Peli Que Mola iba a ser Terminator 2, pero una posible sobrecarga de Cameron+SciFi, más una más que notable tendencia a imitar al Dr, Maligno que hemos desarrollado en el curro, me lleva a escribir sobre esta peli. La segunda parte de las aventuras del Misterioso Agente Internacional más feo y chulapo de la Gran Bretaña es, sin lugar a dudas, una de las mejores comedias que se han hecho. Al tanto.La primera de las aventuras del personaje de Myke Myers no me gusta. Vale, es humor zafio y grosero del bueno, es flipantemente absurdo, pero era mu cutre. Más de lo saludable. Pero dado el inmenso éxito de esa entrega, se pusieron manos a la obra y perpetraron una segunda parte más cara, más absurda, más bruta, más flipantemente zafia. Osea, mejor.
El Doctor Maligno vuelve a atacar tras ser rescatado por su organización de su éxodo espacial. Una vez reestablecida su condición de SuperVillano, su número Dos le informa de varias novedades, a cada cual una oportunidad mejor para hacer un chiste en una secuencia prodigiosa:
1.- Hagámonos ricos con Starbucks. Número Dos decidió invertir la fortuna del Dr Maligno en una pequeña cadena de cafeterías. 30 años después, son propietarios de la mayor red de cafés baratos y de calidad del mundo. Ganan billones. Y el Dr Maligno responde: ¿Y por qué ganar billones cuando podemos ganar...(meñique en la boca)... millones?. Todos ponen la misma cara.
2.- Mini-Yo. Lo más grande. Número Dos ha intentado clonar al Dr Maligno pero la cosa ha quedado en un engendro salvaje 3 veces más pequeño, al que el Dr Maligno llama "Mini-Yo". Descnozco cuánta gente ostentará este apodo, ya sea a sabiendas o no, pero es uno de los pocos conceptos cachondos recientes que realmente ha calado en la audiencia. Por supuesto MiniYo rivaliza con Scott, el hijo del Dr, por el cariño de éste, y posee su propio minigato Esfinge como su Maxi-Yo. Genial.
3.- El plan del malo. El Dr Maligno dispone de una "Máquina del Tiempo". Y lo que pretende es viajar al pasado y robarle a Austin Powers, su archienemigo, ni más ni menos que... ¡Su Mojo!
¿El qué?
¡El Mojo! ¡La líbido, el sexapil, la fuerza vital, el rollo que mola, éso que los franceses llaman el "nosequé"!
Si alguien es capaz de escribir algo remotamente tan estúpido y fascinantemente gilipollas, por favor que se pase por cualquier televisión de España, que las series le necesitan.
Sí amigos, porque lo que realmente hace grande esta peli es el doblaje. Lejos de intentar imitar gracietas originales que se quedan en un ¿ein? generalizado, los dobladores decidieron echarle más morro y llamaron a Florentino Fernández, en aquella época cumbre del humor patrio, para que pusiera voz a todos los personajes interpretados por Mike Myers: Austin, el Dr Maligno y el Gordo Cabrón. El resultado es tan, tan memorable que hace olvidar que, evidentemente, la mitad de las cosas que nos hacen gracia no forman parte de la peli en sí, sino de la inventiva de esa bestia parda que es el Floren. Sólo la idea de ponerle la voz de Gil al Gordo Cabrón vale un Oscar al doblaje, si éso existiera.Chema Ya No Hará Más Pan
Tenía 51 años y fue a causa de una enfermedad fulminante. Estaba casado con la actriz que se metió en el traje de Espinete en la misma serie.
No hizo gran cosa en su carrera, pero es difícil olvidar la de Nocilla que le echamos al pan mientras le vimos. En fin...
11.4.08
Abuso De Poder
El chaval hizo lo que pudo, teniendo en cuenta que además sirve de comodín cuando falta alguien en otro sitio, porque es el más flexible por la media jornada, lo cual significa que muchos días no estaba haciendo la susodicha sustitución, sino la suplencia de otra persona, con lo que el trabajo se le fue acumulando hasta formar una entidad propia que amenazaba con morderle cada vez que abría el cajón. De propina, tuvo que pasar como responsable una auditoría de calidad realizada a cuchillo, para la que intentó obtener asesoramiento del Jefe Total, mediante unos 7 mensajes de voz al móvil que jamás tuvieron respuesta. La auditoría fue de pena, pero se solucionó como todo lo que sólo sirve para los despachos: en los despachos.
El lugar en cuestión es una unidad hospitalaria, y mi compañero era el responsable del laboratorio que les da servicio, que no pertenece al hospital, con lo que se encuentra en tierra de nadie. El caso es que durante ese tiempo, las personas que trabajaban con él, básicamente enfermeros y médicos de la unidad de la que es, digamos, proveedor externo, fueron comprensivas con la situación, dentro de su habitual gañanería. Tienen costumbre de pedir las cosas a gritos y con golpes en las ventanas en vez de usar el teléfono como las personas, pero una vez que se acostumbra uno a trabajar con chimpancés, todo va más o menos bien.
Ahora la baja maternal se ha acabado y la supervisora ha vuelto mordiendo porque, según ella, todo está patas arriba. Después de una semana tensa de llamadas supervisora-jefe-técnico, el chaval se entera de que el pollo montado es lo que se llama un plan de choque de cara a la galería: el cliente se ha quejado de él, cuando él ya no está presente, y la supervisora, para quitarse el marrón de encima, les da la razón, aún sin haber hablado siquiera con el chico en cuestión para, al menos, hacerse una idea general del problema.
Y ahora viene lo mejor: los médicos, esos que durante meses mantenían un equilibrio razonable entre comprensión y exigencia, de repente opinan que el técnico es persona non grata en el servicio, que no quieren que vuelva a pisarlo y mucho menos encargarse de nada más allí, y además, exigen disculpas públicas por todos los errores cometidos durante su periodo de "supervisor en funciones".
Cabrones.
El quiz de la cuestión es, tristemente, la diferencia de clases. El chaval es técnico, y ellos médicos, y la supervisora es amigüica de los suyos. La supervisora se lleva bien con los médicos porque le dejan asistir a las sesiones técnicas y firmar alguna comunicación, y ella hace concesiones más allá de las funciones de su laboratorio, que después asumen los pringaos que se encuentran con la tralla diaria. Mi compañero es técnico, y durante meses ha desarrollado una labor que le desborda, por conocimientos, sueldo, responsabilidades y por ley, pero como no había otra cosa, pues palmadita por aquí y a salir del paso; pero el chaval les salió menos manso de la cuenta y se atrevió a responder un par de veces "no" a compromisos adquiridos por su supervisora, inasumibles según él, y claro, eso no se puede tolerar. Tú estás aquí para lo que yo diga.
El chaaavl ha ido hoy a la convocatoria de "disculpas y escarnio público" que le ha montado su supervisora. Estoy ansioso por volver a verle y que me explique si sobrevivió a la hoguera. Ya os contaré.
10.4.08
La Presi Lo Sabe Todo
Vamos por partes. Dice qué "pa qué queremos tantas Gigas de Banda ancha si no es pa'l eMule". Pues mira Angelines, por ejemplo para poder ver magníficos trabajos audiovisuales en YouTube, algunos de ellos, cortos de ésos que este año estuvieron a puntito de ser desterrados de los Goya. O para subirlos, si se es creacor pero no se puede acceder a una subvención o los circuitos de distribución oficiales. Es como si preguntara para qué quermos DVDs si los VHS se ven de coña. Muestra del gran conocimiento del sector audiovisual TOTAL que tiene la muchacha.
Más cosas. Que la Ley del Cine les afecta menos que la Ley de Propiedad Intelectual. Lo dice la presidenta de la academia de cine. Sin comentarios.
Y sigue. Que el cine español no es una industria raquítica. La octava potencia del mundo tiene como mayor producción cinematográfica íntegramente nacional "Alatriste": 24 millones de euros. La media presupuestaria de una peli española ronda los 3 millones de euros. Cada capítulo de "Lost" cuesta 5 millones. Que no me vanga con que Amenábar está rodando Ágora en malta con 50 millones, porque Amenábar es tan representativo de la situación general como lo es Almodóvar, osea nada; son directores que tienen el favor del público por su especial capacidad para conectar con él, cosa que ni depende de la nacionalidad de cada cual, ni por supuesto es algo inherente a los cineastas españoles (de hecho a veces parece que ser antipúblico mola más que que la gente vaya a ver tu peli).
Y por último, como no podía ser de otra manera por el camino que llevaba, las estrellas del discurso habitual: demagogia barata y contradicciones en nombre del "to pa mí". La demagogia es decir que la cultura no tiene por qué ser gratis, "porque tampoco lo son los antibióticos"; estoy de acuerdo en que se subvenciones a los artistas y que éstos cobren por su trabajo; no lo estoy en que tenga que exisitir una Academia para ello, ni que "Equipo Ja", "Torrente" o las soplapolleces trasnochadas de Aranda merezcan consideracióin alguna en este sentido. Por otro lado, la contradicción es reclamar ayudas a la cultura para una industria, es decir, la doble vocación según lo que se reclama: subvención y proteccionismo al artista, y al mismo tiempo compensación estatal (en forma de canon que recauda una entidad privada y monopolista) a un sector industrial. ¿En qué quedamos? ¿Merecemos que nos financien una peli por su valor artístico o exigimos que nos compensen cuando la gente encentra nuestro producto más barato?
Lo más grave de todo esto es que, al mismo tiempo que se celebran galas fastosas y se pregona que el cine español está mejor que nunca, se ningunean festivales de audiovisuales independientes, se cargan tintas sobre la poca responsabilidad de las televisiones y se criminaliza y menosprecia a un público que, simplemente, les da la espalda porque no les gusta lo que hacen. Es así de simple. Nunca, y digo nunca, he oído a esta señora, ni a ningún otro cargo de la institución en cuestión, hacer un mínimo de autocrítica, ni siquiera en temas tan obvios como la falta de géneros, el menosprecio a los nuevos medios y los formatos diferentes, o la necesidad de renovar urgentemente la plantilla de artistas procanon que, curiosamente, son los que se pegan los hostiazos más sangrantes en taquilla, que parece ser la gran olvidada de Angelines.
3.4.08
Descubierta El Arma Definitiva Contra La Piratería

Ésto es un notición. Al parecer, grandes eruditos se han puesto por fin a pensar en serio qué se puede hacer para combatir esa gran lacra social: la tendencia actual a compartir toda clase de contenidos digitalizados, mermando los ya de por sí escasos beneficios de la industria cultural, especialmente ese bastión de la exquisitez artística que es el mundo de la música.
Y han dado con la respuesta.
Yo no sé mucho de economía, pero creo que hay dos maneras básicas de ganar mucha pasta con algo: o tienes algo que muy poca gente pueda comprar, o tienes algo que todo el mundo quiera comprar. El primer caso, suele ser debido a que realmente haya poco de lo que tienes (uranio, una Lambretta del 63, inteligencia...), lo cual recibe el nombre de exclusividad: hay más demanda que oferta, y éso hace que la venta se convierta en una subasta en la que el vendedor puede fijar el precio que le dé la gana, ya que el deseo es más fuerte que la necesidad. Marketing básico. El segundo caso es la universalidad o masificación, y es justamente lo contrario: fabricas algo en cantidades indecentemente absurdas, y lo vendes a un precio irrisorio que crea la ilusión de que en realidad gastarse dinero en ello es en realidad un gran negocio. Ésto lo inventó Henry Ford con los coches, Ikea con los muebles, y ING-Direct con las hipotecas. Hay que comprar ahora que está barato; aunque dentro de 3 meses haya más, no sabemos a qué precio estará.
Pero hay una tercera vía. Consiste en una perversión de la combinación de lo anterior: tienes mucho de algo, pero lo pones a un precio prohibitivo que aumenta el deseo por poseerlo; se llama especulación, y es la disciplina reina de la economía española, con el sector inmobiliario a la cabeza. Esta tercera vía es muy lucrativa mientras dura, pero también es muy arriesgada: crea una burbuja de exceso de oferta sobrevalorada, sostenida en una demanda masiva que no se satisface para aumentar su deseo.
Lo malo es cuando la burbuja estalla porque la demanda se colapsa y convierte tu exceso de oferta exclusiva en un montón de mercancía invendible; o porque la demanda, simplemente, encuentra la manera de conseguir tu mercancía de forma gratuita. Éste es el caso de la música.
Durante años, la música ha vivido de vender productos exclusivos en forma de mercancía masiva; el truco estaba en que la mercancía era una simple copia del producto. Es como si hubiera costado lo mismo hacer un SEAT 600 que un millón de unidades: no hay razón para venderlo barato porque todo el mundo lo quiere y yo recupero la inversión con muy pocas ventas, por lo que puedo fijar el precio que quiera porque no me importa vender más o menos. Si encima tengo toda una industria paralela que me hace publicidad gratis (MTV, radiofórmula), y vendo muuuuuuucho, sólo tengo que mantener la expectativa en el mercado y sentarme a esperar la pasta.
De pronto un día, hacer las copias ya no es algo que sólo pueda hacer yo. Como me iba tan bien, he invertido en productos para poder escuchar mi producto, y un día lo digitalizo y lo saco en forma de CD, que es más barato de producir y dura mucho más tiempo. Después me lanzo y fabrico mis propios CDs, porque soy una multinacional que puede hacer lo que quiera y si el soporte me cuesta la mitad por fabricarlo yo, es más pasta para mí. Espera, espera, ¿y si vendo los que me sobran que no se graban en la fábrica? La gente podría usarlos como medio de almacenamiento de sus cosas y además le daría más vida al formato porque habría más discos que necesitarán más reproductores, que también fabrico yo. Y claro, tengo que vender un aparato que pueda grabar esos CDs. Pues lo vendo. Ale, ya está. Soy una máquina. Mira, mira cómo se vende todo de bien. ¡Todo el mundo tiene en su casa mis CDs grabados con mi música, los escucha en mis reproductores de CD, los graba en mis CDs grabables con mis grabadoras...!¡Ostia no, espera!
¡Joder, están grabando mis CDs grabados en mis CDs grabables! ¡¡Pero si las copias las hago yo!! ¡No hay derecho! ¡Esto es un crimen!
¡Osti, las ventas de mis CDs grabados han caído un 30%!
¡¿Qué podemos hacer?!
Bueno, menos mal que ahora hago ordenadores y con éso compenso un poco...
¡Joder, ahora se conectan a Internet con mis ordenadores y se bajan la música que alguien ha sacado de mis discos grabados, y la graban en mis discos grabables con mis grabadoras!!
¡Me están robando! ¡A la cárcel! ¡A la cárcel todos por robarme mi música!
Ésta era, hasta ahora, la forma de hacer frente a la mal llamada piratería de la industria discográfica: criminalizar al cliente, alegando el derecho a producir su mercancía porque son ellos los que crean el producto. Una parte de la desvergüenza es que la tecnología necesaria para hacerlo es también, en parte, un sector de su negocio (las discográficas suelen ser parte de un grupo de empresas tecnológicas o de comunicación). La otra parte es la perversión del concepto de producto: la industria musical dice fabricar y vender contenidos, pero en realidad saca su beneficio de la venta del soporte; por éso vale lo mismo un disco de Bruce Springsteen que uno de Andy y Lucas, si no menos. Cuando se les ha acabado el chollo de la masificación, es decir, cuando ya no pueden especular con mucha mercancía porque la gente se fabrica sóla lo que ellos venden, reclaman que su producto es exclusivo, esto es, que es algo que sólo pueden hacer unos pocos (los artistas) y que, por tanto, debe tener un precio acorde a su singularidad. Dicen que no es justo que los pobres artistas no reciban lo que merecen por hacer algo que sólo ellos saben hacer. Pero la perversión está en que, hasta ahora, daba igual quién lo hiciera, porque lo que vendían era la copia del trabajo, elevada a la categoría de obra de arte. Es como vender cada litografía de "Los Girasoles" al precio del cuadro original: simplemente, un puto robo.
Algunos artistas lo han entendido antes que sus jefes y han puesto su creatividad al servicio de su supervivencia, que es lo que hacemos todos los humanos. Algunos, como Radiohead, ofrecieron su último disco de forma gratuita en su web por tiempo limitado, pidiendo "la voluntad". Ganaron más pasta que con el anterior, que se vendió a la antigua. Da que pensar.
Otros, los más lanzados al circo de las ventas, que saben que si piden la voluntad por su disco van a recibir un PowerPoint cachondo de respuesta, como mucho, simplemente han aplicado la fórmula Ford: fabricar más. Pero más productos; osea, más discos nuevos. Basar la demanda en el contenido, que es su mercancía real, y no en el soporte, que es la mercancía de la discográfica. Éso es lo que dice la noticia (Y cómo me ha costado llegar hasta aquí, caramba).
Y otros han optado por otra forma de vender su producto: el directo. Hay más conciertos que nunca. Los grupos antiguos anuncian que se reúnen pero para ir de gira, no sólo para volver a grabar. Algunos artistas han aprendido que tienen un don hermoso que le diferencia del resto de personas; pero que siguen siendo personas que tienen que trabajar para ganar pasta. Porque yo no sé hacer lo hace el fontanero, y por éso le pago para que lo haga. Pero no voy a comprarle un álbum de fotos de chapuzas antiguas.Carlos Tarque dijo en una entrevista que no está de acuerdo en que haya que regalar la música. Estoy de acuerdo con él, totalmente, al cien por cien y como fan suyo que soy. Pero su música no es un cacho de plástico serigrafiado que cuesta 7 euros de producir y se vende a 20. Su música se tiene que pagar, y yo lo haré gustoso, pero que se suba a un escenario y me la venda él, que me lo merezco, coño.
30.3.08
La Noche Es Nuestra, y la peli también

James Gray demostró con "The Yards" que el cine negro no ha muerto, aunque a veces atenten contra él en forma de ejercicios de revival kitsch (La Dalia Negra). El cine negro es un género muy versátil, casi un marco más que un género, en el que caben desde funcionales películas de intriga y construcción laberíntica (Sospechosos Habituales), hasta dramas familiares subidos de tensión por estar metidos en el mundo del hampa (El Padrino, que además de éso es la mejor Obra de Arte que ha dado este medio). "La Noche es Nuestra" forma parte de este último subgénero.
La peli cuenta la historia de un joven, Bobby (Joaquin Phoenix) y exitoso encargado de un club de moda de Brooklyn en los 80, cuyo dueño es un anciano comerciante de pieles ruso que le quiere y le trata como a un hijo. A pesar de los tejemanejes que se cuecen en su local y a cierto coqueteo con el consumo personal de drogas, se mantiene relativamente limpio. Aunque éso trae sin cuidado a su padre, el jefe de policía del distrito (Robert Duvall), y su hermano, Joe (Mark Wahlberg), nuevo comandante de narcóticos, que consideran la vida de Bobby un sumidero de porquería por el que se está colando el chaval. Bobby se ve en el aprieto de tener que jugar a dos bandas, bregando con su familia y con los narcos que ven en su local y en él un filón en su cadena de distribución.
Gray trata grandes temas en esta peli, y lo hace desde la clásica diatriba de un personaje atrapado por las circunstancias, que le llevan a tener que escoger entre dos bandos. La culpa es el principal, pero también están la redención, el miedo, el resentimiento y la autosuficiencia. En este último sentido, el guión es especialmente duro con los procedimientos policiales, mostrándolos desde inoperantes hasta directamente fatales; el personaje de Duvall vive este proceso desde la inflexibilidad de un policía excesivamente duro con su hijo "descarriado", hasta un padre preocupado por la relación de sus hijos una vez éstos ya han sido rozados por el peligro de estar del lado de la ley. Bobby le demuestra que, a veces, la puerta de atrás es mas efectiva y más justa que las rígidas normas de la policía.
Durante la mayor parte del metraje, la historia avanza con seguridad y los hechos se suceden de forma bastante coherente y con alguna sorpresa, pero siempre dentro de los límites de lo creíble. Las pocas escenas de acción están resueltas con brío y contundencia, sin alardes pero sin perder sentido del impacto, más que del espectáculo; especialmente vibrante es la persecución bajo la lluvia, valientemente escorada desde el interior de un sólo coche. Lástima que el tiroteo final sea el que esté peor rodado, incluso de forma algo torpe, quizás porque Gray ya ha cargado tintas sobre los personajes y no puede de repente cambiar a jugar a ser DePalma.
Sin embargo, dos son los problemas de la peli.
Uno es que, llegado un punto de la trama, algunas soluciones se revelan francamente forzadas, como la maniobra que lleva a Bobby a participar en el asalto final. Desconozco los protocolos de ingreso a la policia de Nueva York, pero me da que ahí han patinado un poco.
El otro problema es que la peli se sabe buena, se sabe grave, y se lo cree, y en algunos momentos peca de pretenciosa para tratar temas que resultan muy funcionales en el género (los problemas familiares, encarnados en el personaje de Eva Mendes) y lo hace como si formaran parte de un discurso de autor muy personal. La traición de cierto personaje a Bobby, por ejemplo, se trata como si se estuviera haciendo una disección sobre la amistad, cuando ni el personaje es tan carismático como para que resulte un choque su acción, ni resulta nada difícil recordar exactamente el mismo mecanismo en otra gran película hermana de ésta: "Atrapado por su pasado".
En fin, es una peli buena, entretenida y muy bien contada. Se agradece que se siga haciendo cine confiando en historias, actores y algún regalito para la platea. Su pretenciosidad tampoco molesta, mas bien es un rasgo más de su director. Más que recomendable.
26.3.08
Bueno pero qué pasa!!!

Richard Widmark, mítico actor de inconfundible rostro visto en deceneas de westerns, murió el lunes. Hoy ha salido la noticia.
He de confesar que la época y las películas en que este buen señor fue más destacado no son lo más admirado por mis gustos, pero bueno, con él se va parte de ese cine clásico que tanto se añora, algunos idealizándolo francamente en exceso, pero que nunca volverá.
Apareció en muchas pelis; la más destacable de ellas, probablemente, "Dos cabalgan juntos", del gran John Ford, una del oeste de manual, de esas que tanto gustan a los abuelos cuando las ponen los sábados por la tarde, en forma de pésimas copias, todo sea dicho.
Junto con lo de Rafael Azcona es la noticia negra de la semana. El hombre tenía 93 años y ya estaba retirado, pero qué demonios, Clint Eastwood tiene casi 80 y el día que falte más de uno se va (nos vamos) a quedar de piedra.
Ale, a cabalgar con Wayne.
Las SS
-¿Has traído el volante de tu médico de cabecera? -espetó, sin responder al "buenos días" del chico.
-Pues... no lo tengo -acertó a balbucear él, más pendiente de que no se le cayera nada y de adivinar si la silla extrañamente dispuesta era para él o qué.
-Tienes que tenerlo -inquirió la doctora. La enfermera miró al chico muy seriamente. En cualquier momento iban a sentarle y ofrecerle que llamara a su abogado si quería seguir con aquello...
-Pues, la primera vez que vine el día estaba equivocado, así que me dieron otro papelito con el día de hoy. Nada más.
-La primera vez que viniste -mirada rápida a su lista-, que no llegaste a venir, tenías que traer el volante del médico de cabecera...
"Y debieron darme bien el día, no te jode" -pensó el chico-. "Y además, si tengo visita programada, es de suponer que es porque me la pidió el médico de cabecera, ¿no? ¿O salgo en esa lista por casualidad?".
-Pues no lo he traído -quiso concluir el chico. Mal empezamos, para ser la primera visita, programada por el médico de cabecera... hace siete meses.
-Bueno, ¿qué te pasa? -la doctora, en un alarde de pragmatismo sin precedentes, decidió preguntar al paciente en lugar de mirar su volante; más que nada porque el paciente no traía volante. Lo que yo decía, 20. Tonto perdido.
-Tuve un accidente hace unos años y quiero saber cómo está.
"Anda, si no hacía falta volante" -pensó la doctora, mitad esperanzada por un caso totalmente nuevo (nada de graduaciones de vista a jubilados, ¡oftalmología de verdad!), mitad temerosa de ver amenazada su práctica rutina.
-Siéntate ahí -señaló el sillón de examen. El chico dejó abruptamente sus trastos en el suelo y se sentó-. A ver, dices que un accidente. ¿Qué te pasó?
-Me hice una herida y me suturaron. Quiero saber cómo está.
-¿Cuánto hace de ésto?
-Unos doce años.
-¿Y ahora quieres saber cómo está?
-Hasta ahora he tenido otras cosas que hacer -"me he sacado dos carreras y el carnet de conducir de coche y moto, he tenido dos novias, he vivido en el extranjero, he ascendido en el trabajo en el que llevo diez años, me he comprado y reformado un piso y he vivido una fuerte tragedia familiar, nada, un par de cosillas..."
-¿Y tienes el informe de alta?
Silencio.
-No me digas que no lo traes.
-Pues como hace tanto tiempo, si lo tengo no sé ni dónde está.
-Pero tienes un informe...
-A ver, me operaron, me vieron un par de veces y cuando los puntos se cerraron me largaron -el exquisito nivel de atención que recibió durante su primera y única estancia en un hospital le llenaba los ojos de lágrimas. O eso o la luz que enfocaba a su retina, debía ser.
La doctora esquivó el dardo indirecto con audacia.
-Pero cuando te largaron te dieron un papelito, ¿no?
"Esta señora no ha oído hablar de la correspondencia ecológica".
-Pues sí, supongo, pero no lo tengo.
-Esos papelitos se tienen que pasear. Se hacen fotocopias, se guardan, y sirven para estas cosas.
"Señora, desde el accidente he cambiado de casa tres veces, y de armario, quizá otras tantas. Cuando me rajé el ojo no podía votar, y ahora tengo dos amigos esperando críos. No me dé lecciones de organización, que me dieron visita hace siete meses".
-Bueno, pues entonces...
"Ahora va a decirme que hasta que no tenga el papelito no puede seguir".
-... pues entonces yo no te voy a hacer el seguimiento, te voy a hacer el principio, porque no sé el punto de partida -concluyó.
"Bueno, tú sabrás, que eres el médico. Total, en el informe sólo decía que el ojo estaba perfecto, salvo por un siete justo en el centro, que no se puede arreglar con gafas".
Más exámenes de vista. La doctora ve que el ojo derecho no guipa a partir de la cuarta línea, pero el izquierdo lo compensa. No mira las gafas, que le dirían que, a pesar de lo anterior, la corrección la tiene en el izquierdo; en la derecha tiene el cristal neutro. El chico recuerda ese dato justo al escribir la historia en su blog...
La doctora habla con la enfermera. Le programarán una segunda visita para verle dilatado, y le graduarán la vista. El chico sigue dándole vueltas al tema del informe de alta.
-Podría pedirles una copia de ese informe al hospital...
-Bueno... Te pedirán el papelito.
El papelito va a empezar a ser un objeto mágico que abre todas las puertas de esta dimensión. ¿Harán una peli con niño que lo busca?
-Claro, como no tenemos nombres, ni DNIs... -deja caer el chico. Joder que ahora los mossos te hacen una foto a 140 y saben al momento si has pagado el seguro. No me digas que sin una mierda de papel no puedo saber cómo estaba mi ojo después de la única operación que he sufrido en mi vida. Además que mi ojo me interesa ahora, no hace doce años.
La doctora se pone en guardia ante esta súbita muestra de ínfima insolencia. El chico tiene cerebro y sabe replicar. Es tímido, tampoco es El Gran Wyoming, pero no es tonto. Igual tiene más de 20.
-No sé si estarían informatizados en su día -replica la doctora.
-Bueno, lo intentaré -el chico se levanta, con las pupilas como el trasero de Lucía Lapiedra. Coge sus cosas y sale. La enfermera le da las útimas instrucciones para la siguiente visita. Sin embargo, antes, la doctora le ha dicho "buenos días", quizá para despedirse, quizá como respuesta a los suyos de antes, ahora que ya se los ha ganado...
Me han dado visita para Agosto. 5 meses justos. A ver si para entonces tengo El Papelito.
25.3.08
Rafael Azcona: se fue el Gran Guionista

Cuando uno piensa en guionistas, le vienen a la cabeza Daton Trumbo, Billy Wilder, Diamond, David Koepp, o Dios en la Tierra que es Steven Zaillian. Guionistas de oficio de toda la vida, que uno pone de ejemplo en cursos y conversaciones, y que imagina fumando ante una máquina de escribir, en mangas de camisa, ordenando hojas de bloc para cuadrar el ritmo.
Uno no se imagina a un guionista en la forma de un señor de Logroño bajito y panzudo, con jersey de punto y aspecto de profesor de escuela, y con maneras tan campechanas como el señor de la ferretería de la esquina. Y sin embargo uno de los más grandes guionistas que ha dado el cine es, era, exactamente así.
Rafael Azcona murió el domingo y lo hizo como lo hizo todo: sin alardear. El señor detrás de "Plácido", de "Bienvenido Míster Marshall", de "Belle Epoque", nos ha dejado, y el triste panorama del cine español se queda, si cabe, más huérfano aún de talento, porque sólo hay que ver lo que ha ganado el Goya este año para darse cuenta de que los Azcona que pueda haber, que no son muchos, tampoco tienen mucho que hacer, porque este señor escribía películas y lo que hacemos ahora a duras penas se merece que se les llame así. "La Soledad", desde luego, no.
Lejos de acritudes, sin embargo, demos un último adiós a este genio que de haber sido americano hubiera gozado de fama y prestigio mundiales pero que, siendo como era de Logroño, pues ha sido, ni más ni menos, el más grande de los escritores para cine que ha dado este país.
Insomnia
Es normal que después de varios días de descanso extremo a uno le cueste dormir. Pero es normal porque el cuerpo humano es una chapuza supina. Lo que realmente sería normal es que cuando necesitas dormir, pudieras entrar en fase REM directamente, y despertar justo cuando lo necesitas. Acepto un número de horas mínimo, vale, pero joder, que dependa del tiempo que tengas, no de lo predispuesto que esté tu cerebro a echarte una mano.
Si es que cuando oigo que el cuerpo humano es "una máquina perfecta" me entra la risa. Y un jamón. ver quién es capaz de maravillarse del fantástico mecanismo del organismo humano después de dormir 4 horas. Pues éso.
19.3.08
Maratón Contra El Parkinson
El primero explica la iniciativa y ofrece imágenes de la Breakfast Run, la carrera del día de antes en que se reparten los dorsales:
El segundo es un pequeño montaje sobre la carrera en sí. No hay nadie hablando porque bastante tenían con llegar a la meta enteros:
A correr todo el mundo!!
13.3.08
Pelis Míticas: Aliens
Así pues, Cameron aportó a la secuela algo más que una nueva narración a partir de elementos ya conocidos. Lo que hizo fue ahondar en el entorno del personaje de Ripley. Creó La Compañía mencionada en la primera película y la bautizó como Weyland-Yasuni, atribuyéndole la misión de construir colonias en planetas remotos, entre ellos, LV-422, osea, AlienLandia. Tambien le dio a Ripley una historia más allá de su rango de Teniente: un trabajo, una personalidad y una hija perdida. Y por último, se lo pasó pipa con El Concepto, a saber: Marines Espaciales.
Repito: Marines Espaciales. Si aguien ha tenido otra idea tan genial en los 80, que levante la mano. Vale, el Depredador Transparente está a la altura. Pero ya.
Aliens es básicamente una peli de guerra en en el espacio. La historia arranca 72 años después de que la Nostromo recogiera al visitante, cuando la colonia que la Weyland ha instalado en el mismo planeta deja de dar señales de vida. Ripley, rescatada milagrosamente de la cápsula de salvamento y tomada por demente al explicar la historia, es enrolada como asesora en la misión de rescate organizada para ver qué ha pasado en la colonia. Una vez allí, y tras encontrarse el lugar devastado y con una única superviviente, los bichos, que campan a sus anchas, les obligan a aislarse en un módulo de vivienda, a la espera de que Bishop, el androide de la misión, vaya a buscar una lanzadera a la nave nodriza. Lo único que tienen que hacer es resistir, y salir de allí antes de que uno de los generadores de atmósfera escacharado haga volar por los aires toda la instalación. Evidentemente la resistencia se ve truncada por el hambre voraz de los bastardos alienígenas, obsesionados con destrozar a todo humano que se les ponga por delante.
Una vez el Cameron-guionista se cascó todo éso, sólo hacía falta que el Cameron-director dictador se encargara del resto. Y el tipo se peleó con medio equipo y despidió al director de fotografía y al actor principal nada más llegar, pero también hizo una peli que se llevó el Oscar a los efectos especiales costando 18 millones de dólares, en 1986. El Arca Perdida costó 20, en el 80, y Spielberg es de los que economiza. Ojo al dato.
Son varias, y todas acertadas, las ideas nuevas que el tito Jim mete en la peli. Vamos a verlas con detalle:
1.- AlienS. Pues sí amigos, el plural del título no es casual. Si en la peli de Scott, un sólo bichardo se cargaba a la tripulación entera de una nave que desconocía, en esta ocasión James Cameron multiplica la población hostil por 500. Hordas de bichejos negros pueblan la pantalla y atacan como un enjambre de abejorros gigantes. La regla de "si no es mejor, que sea más grande" se cumple orgullosamente en esta secuela ejemplar. Manos mal que en lugar de estibadores galácticos contaban con:
2.- Marines Espaciales. Me repito pero es que el concepto mola. Junto a Ripley viaja un pequeño destacamento de soldados de asalto hiperequipados, acorazados, malhablados y brutos como ellos solos. Sus apellidos son ya parte de la memoria colectiva de los frikis como yo. Sus armas, desde el eficaz rifle con contador de balas restantes, hasta las impresionante M-60 con arnés de steadycam que calzan Vásquez y Drake, han alimentado guerras ficticias en patios de colegios de todo el mundo. Son la leche. Los Recios de Rico son maricas con boina comparados con ellos. Sólo son comparables al equipo A y la panda de malotes que acompañaba a Chuache en otra Peli Mítica: Predator.
3.- Bishop, o la redención de Ash. El androide de la primera, interpretado por Ian Holm, era un señor mu raro que empezaba inspirando confinza y acababa descabezado por un extintor. Bishop, inmortalizado por Lance Henriksen, empezaba dando un mal rollo de la leche (con lo del cuchillico y esas maneras tan, tan correctas) y acababa siendo un personaje casi gracioso, antes, claro está, de ser literalmente partido en dos por...
4.- La Reina Alien. En su afán de expandir el mundo de Alien, Cameron creó lo que posiblemente es la aportación más acojonante a las pesadillas masculinas relacionadas con el miedo al misterio de la maternidad. Los Aliens, según establece Cameron a partir de entonces, son paridos en forma de huevos, de los que sale el cabrón con patas que se engancha al infeliz que le haga de huésped. ¿Pero quién pone los huevos? Pues una especie de araña gigantesca, con dientes transparentes y cornamenta ósea, con el vientre removible y un sentimiento maternal más bien tirando a violento. La batalla final entre madres, osea Ripley a bordo de un tractor humanoide y este engendro fascinante, es simplemente antológica.
5.- "Esto es una peli de bichos, pero también hay actores". Sigourney Weaber fue nominada al Oscar por su creación en esta peli. El nivel de carga emocional que Cameron regala al personaje es tal, que consigue destacar por encima de todo lo anterior, en una peli cuya protagonista aparecía en el cartel con un lanzallamas y una niña en brazos. A partir de ese momento, se empezó a pensar que igual en las pelis de acción los actores podían hacer algo más que correr y disparar. Y ahí está "Arma letal" para acabar de confirmarlo.
Momentos
Como cualquier peli de Cameron que se precie, Aliens está llena de momentos brillantes, que van del flipe momentáneo al orgasmo directo. Desde luego que éstos abundan a partir de la hora y media de peli, pero no están sólo ahí. De hecho, la primera escena de la peli, una parsimoniosa inspección a la lanzadera de rescate en que se halla Ripley hibernando, ya es una declaración de principios estéticos (azul y negro, los colores favoritos del tito Jim) y tonales (tensión de atmósfera y detallismo hasta la náusea). A partir de ahí, sólo va para arriba. Veamos algun hit-piece suelto:
Ripley pare un Alien. Es sólo una pesadilla, pero aquello estábamos deseando ver desde que acabara la primera peli acontece a los 10 minutos: Ripley se convulsiona, el gato bufa, y ya tenemos un bichardo saliendo del vientre de la Weaver cual mariposa de su capullo. Glorioso.
El despertar del guerrero. Cuando llegan a su destino, los marines del grupo de rescate despiertan del sueño criogénico y se comportan cada uno como es. Ecos de la primera escena de comida de Alien pululan en este breve, contundente retrato de personajes con un diálogo para la posteridad:
Hudson: Eh, Vásquez, ¿alguna vez te han confundido con un hombre? (Vásquez es una
mexicana con más espalda que David Meca)
Vásquez: No, ¿y a tí?
El primer ataque. Tras adentrarse en unas instalaciones semidestruídas y con una secreción rodeándolo todo que da un mal rollo del cagarse, y sin poder disparar por la proximidad de un instrumental inestable, los marines se enfrentan al ataque de decenas de bichardos salidos de la nada. Ripley es quien tiene que conducir el tanque que los rescate. Al subir a él, uno de los bichos intenta entrar y Hicks le dispara en la boca. El cabezón del bicho revienta y esparce su ácido por todo el habitáculo, deshaciendo uno de los chalecos protectores. 10 minutos. Un tiro.
La Aparición Estelar de Spunkmayer. Sí amigos, mi nick viene de algún lado. Este personaje aparece en una única escena: se pringa con la baba de un alien. Aparte de tamaña aportación al celuloide, esta escena sirve para que la lanzadera que tiene que evacuar a los marines se vaya a hacer puñetas en una preciosa explosión Cameroniana (cachitos por todas partes) y ponga a nuestros amigos en serios apuros (por suerte para el espectador).
Han cortado la energía. Hacinados en un laboratorio, los supervivientes reciben señales de movimiento de Aliens por todas partes. De pronto se va la luz, y todo se tiñe de rojo. A partir de ese momento empieza el tercer acto más intenso de la historia del cine.
El secuestro de Newt. Una niña que corre por ahí se encuentra sola en una especie de tanque de desperdicios, sumergida en agua hasta la cintura. El plano del Alien surgiendo de su espalda es difícilmente borrable de la retina de cualquiera de nosotros. Es historia, joder.
A Ripley se le hinchan los ovarios. Ripley rescata a Newt de ser infectada por un facehugger. Y se encuentran con la reina. Narración muda de primera en una escena rodada por Stan Winston, que por supuesto de salió del sotry-board para regalarnos una panorámica onanística de su criaturica, nunca suficientemente alabada: junto al T-1000, es posiblemente el mejor antagonista que ha sido machacado en una peli.
Vásquez y Gorman se reconcilian. La soldado raso Vásquez, chicana marimacho con más pelotas que Sarah Connor, que ya son pelotas, no traga al estirado y académico mayor Gorman. Pero ambos tendrán ocasión de hacer las paces en un pasillo atestado de bichardos acechantes, gracias a una inmovilidad temporal de Vásquez y una granada de mano muy sobada. Si en esta escena no aprietas los puños es que no tienes entrañas.
Bishop reloaded. Justo cuando Ripley se reconcilia con el género androide gracias a la proeza de éste, aparece una cola asesina inoportuna y ensarta a nuesttro amigo, lo levante tres metros en el aire y lo parte en dos. Literalmente. Cameron aprovechó que no el personaje no era humano para darle la muerte explícita más salvaje de toda su filmografía, y nosotros vimos que esta Reina, más que una depredadora enfadada, era una Hija De Puta muuuu peligrosa.
Duelo de Madres. A Ripley el cuerpo le pide ya cuerpo a cuerpo. Se enfunda una especie de toro de carga futurista y se marca la mejor pelea femenina de la historia del cine, precedida de la inconmensurable frase "Aléjate de ella, puerca", jaleada por hordas de fans. Transformers mola, pero ésto no tiene parangón. De hecho, ahi va, de regalo:
Me quedan algunos en el tintero, pero este post ya es indecentemente largo.
Por qué es mítica
Si después de la declaración de amor anterior aún dudas de por qué esta peli merece ser una peli mítica, basta con hacer un resumen del argumento:
Unos marines espaciales (20 puntos) viajan en misión de rescate a una colonia espacial, llevándose de asesora a una superviviente de la Nostromo (Ripley, 50 puntos). Allí son recibidos por un enjambre de alienígenas con dos mandíbulas (20 puntos) y ácido en vez de sangre (20 puntos) que les destrozan sin piedad mientras intentan escapar, antes de que la instalación estalle y se lleve el planeta por delante. También encuentran una niña (-10 puntos) que resulta ser más resolutiva que su propio sargento (+20 puntos) y que se convertirá en la razón de Ripley para rescatarla de la Reina Alien (100 puntos) a la que después le dará una tunda y le mandará a tomar viento al espacio (150 puntos).
Y por supuesto: escrita y dirigida por James Cameron (300 puntos)
