27.5.10

Mirar


Supongo que a mi niña no le molestará este post. No creo, porque ya hemos hablado del tema alguna vez. Bueno, ahí va: lo confieso, yo miro a las mujeres.


No a todas, claro. A Rita Barberà no. Es que no sé si es una mujer. Quiero decir, yo miro a ese ser, y al girar la cabeza me encuentro a esa morenaza de ojos azules, y me cuesta creer que compartan género. Ni especie siquiera. Supongo que a ella le debe pasar lo mismo al verme a mí recién levantado y después encontrarse con una foto de Hugh Jackman.

A lo que iba. Ahora que viene el buen tiempo la ropa se pone interesante. Brotan escotes, hombros, piernas. Es difícil evitarlo. Y yo, que soy débil de espíritu, miro.

NO "REPASO". Me parecen muy feas, esas miradas-escáner, a veces acompañadas de inconscientes movimientos de labios. No, éso no es mirar, éso es babear. Éso no. ÉSO NO.

Y ellas lo saben. No quiero decir que lo busquen, ni nada peor. Quiero decir que las mujeres saben que miramos. Y yo a veces pienso que igual les sienta mal, y lo siento. Lo siento de verdad, no es con mala intención. Ni siquiera creo que haya un componente machista ni dominante en ésto, sino una simple y sana admiración de la belleza.


Además, dudo que sólo lo hagamos nosotros. Porque yo no miro a otros hombres, normalmente, pero me doy cuenta de si un tío es guapo, y me cuesta creer que no se lleve tantas miradas como una chica bonita. Igual es que cuando lo hacemos nosotros es como más feo (nosotros solemos hacerlo todo más feo), pero vamos, que también lo hacen. Y me parece perfecto, porque a mí me encantaría que me lo hicieran.

Lo que de verdad me gustaría saber es si siempre molesta. Supongo que depende del que mira, de la mirada en sí, del posible piropo. Pero vamos, que yo alguna vez he notado que alguna chica me miraba (igual por los pelos felinos que suelen adornar mi ropa), y me ha arreglado el día.

25.5.10

El Final de “Perdidos”


He de confesar que me desenganché de esta serie por pura vaguería. En la TVE pre-sinpubli era imposible seguir nada, y para cuando CUATRO la recuperó me pilló sin ganas de adicciones. Y me jode porque en su día fui un lostie de lo más asqueroso.

Así que he vivido con relativa distancia todo esto del final de una era y esas cosas. Por un lado, me hubiera gustado participar de la histeria colectiva, la noche perdida y las discusiones sobre los subtítulos y el supuesto purgatorio; pero por otro lado tengo suficiente perspectiva como para ver que hay gente que, pasara lo que pasara, se iba a sentir decepcionada igualmente.

“Perdidos” es una serie de misterio, género difícil porque juega con el masoquismo del espectador que disfruta con que le dejen dándole vueltas a las preguntas pero espera que un día u otro le den respuestas. El apasionado del thriller disfruta tanto de un buen final como del camino dentro del laberinto, pero me temo que muchos seguidores se cansaron de elucubrar y querían saber, y llegaron a odiar la espera. Se convirtieron en antifans: personas que pasan de admirar a demandar, de esperar a exigir, de comentar a juzgar, e inevitablemente, de ilusionarse a sentirse estafados. Ya no les bastan los episodios: ver la serie es un mero trámite para llegar al final, en el que quieren ver sus preguntas respondidas y sus expectativas satisfechas. Y no se dan cuenta de que la serie lo es por sus episodios, no por su final.

Es evidente que un buen final es una guinda perfecta. Pero juzgar una experiencia completa por com acaba es injusto, además de profundamnete subjetivo. Yo que soy un friki de los juegos mentales, el misterio y la ciencia-ficción, puedo decir que “Perdidos” me encanta; me gusta tanto, de hecho, que tengo previsto verla acabar en condiciones este verano, y que haber leído como acaba me da exactamente igual. Porque lo que me gusta es Kate, y su historia con el médico muerto por su culpa y su cápsula del tiempo con un avioncito de juguete dentro; el juego de encontrar los números en simples guiños; la molonidad extrema de Desmond; “The Constant”, una de los mejores conceptos de sci-fi de los últimos tiempos; el juego de espejos entre la muerte de Boone y el nacimiento de Aaron... todos esos momentos no se pierden porque no me guste la explicación religiosa o de que me de rabia que no salga un señor con barba blanca explicándomelo todo. Me enganché a esta serie porque me mantenía alerta, y no me hubiera gustado que acabara contándomelo todo con pelos y señales, despreciando mis teorías, insultando mi capacidad de asbtracción.

Ver una serie no es tragar capítulos hasta llegar al último; es disfrutar de toda ella, sabiendo que habrá cosas que, seguramente, no nos gustarán. Es una putada que una de esas cosas sea su final, pero hasta que no lo vea en su contexto, tampoco puedo juzgar. Pienso en “Urgencias”, que me estoy revisando desde el principio, y no me veo devorándola para ver qué pasa al final; de hecho, es que lo que me gustaría es que no hubiera.


16.5.10

Vergüenza

En El Laberinto del Fauno, el Capitán Vidal dice, hablando de los maquis: "es que estos no se han enterado de que la guerra se terminó, y de que ganamos nosotros. Y si para que se enteren hay que matarlos a todos, pues se les mata".

"Y si no, se les inhabilita", pensó La Falange.


Esta semana, cautivos y desarmados el sentido común, la justicia y la democracia, han alcanzado las horas fascistas un nuevo objetivo político. La guerra terminó, y han vuelto a ganarla.

22.4.10

El Sustituto

Desde principios de año, trabajo ocasionalmente como sustituto de maestro de Primaria. En estos escasos meses he pasado por 6 escuelas, y tengo intención de empezar a colocar aquí algunas de mis impresiones. A ver si de una vez consigo tener una regularidad con el tema de los posts.

Las escuelas son, en general, más parecidas a lo que recuerdo de cuando era chaval que lo que me enseñaron (¿?) en la facultad. Se sigue echando a críos de clase, se les agarra con cuidado pero con firmeza del brazo para que no se maten entre ellos, y cuando hay que alzar la voz, se alza, sin martirizarse por creer que estás creando futuros deprimidos psicópatas ni nada. Sin embargo, los chavales son muuuucho más largos que antes, y saben que no podemos pasar de ahí. Algunos aceptan que al profe se le suele tener que hacer caso, pero otros sólo hacen caso a sus padres, y en una sola cosa: "a tí, sólo te mando yo (ja!), y pobre del maestro que te diga algo que no te guste, que se va a enterar"; éso se lo aprenden en cero coma, tú.

Hay escuelas que sufren grupos chungos, sobre todo por su situación geográfica, y otras a las que directamente los crean. Porque no es normal que un cole del Raval pueda organizar un taller de cocina, en primero, sin víctimas, y otra en Poble Sec tenga todo el ciclo medio y superior que parezcan permanentemente un concierto de los Sex Pistols. Cuando oyes tratarse a los maestros entre ellos, y cómo tratan a los sustitutos, entiendes muchas cosas.

A quien se le ocurrió que, en vez de su propio estuche, los chavales compartan una bandeja de plástico llena de lápices y colores en las que siempre faltan gomas y las maquinetas tienen vida propia, habría que dejarlo sordo a bandejazos contra el suelo. NO se aprende a compartir ni a responsabilizarse del material cuando, si algo se pierde-se rompe-se roba, va el maestro y lo repone sin incidencias. También es imposible que una clase escuche y atienda cuando sus alumnos están sentados, por disposición normal, de cuatro en cuatro, y la mitad directamente te dan la espalda, te pongas donde te pongas. Por antiguo y "franquista" que suene, de dos en dos y todos mirando p'alante es mejor para sus vistas y para sus espaldas, y para nuestras gargantas.

Los libros de inglés necesitan de una revisión urgente. Que la lengua tenga que ser sencilla no implica que a los chavales de 11 años de 5º se les enseñe el pasado con historietas sobre dónde estaban ayer sus juguetes. La metacognición (ser consciente de lo que se está aprendiendo) ha desaparecido del currículum; los alumnos perciben la materia como un montón de ejercicios que tienen que rellenar, sin saber para qué sirve (sobre ésto, preparo un post monográfico, porque hice un experimento).

Ya acabo. Creo que algunos maestros usan su oficio como autoafirmación personal, montando saraos muy complejos para que los críos tengan cosas muy espectaculares que enseñar y sobre todo no se den cuenta de que están aprendiendo, que entonces se aburren. Hace un par de semanas, un crío de primero se pilló un montón de folios en blanco y le dije: "¿por qué no coges los folios de unos en uno? ¿tanto vas a dibujar?", y él me respondió: "no, voy a escribir un libro, y tengo que probar por si no me sale bien la primera vez". Creo que éso dice más de su aprendizaje que un dibujo (más) de Sant Jordi, el dragón y la princesa.

Continuará. Otro día hablo de los peques.

26.3.10

Desesperao Por Ligar Con La Panadera

INT. PANADERÍA. TARDE.

Un CLIENTE bajito y con pinta de "no me como un rosco ni pagando, pero me hago el interesante" se apoya en pose torpemente chulesca en el mostrador. Tras éste, una PANADERA alta, rubia, guapetona ella, sin que haya otro cliente en el establecimiento se pasea por el local, como si estuviera ocupada. Claramente está deseando que el CLIENTE la deje con sus donuts.

Entra SPUNKMAYER, atraído por la oferta de Trident fresh que le puede salvar de tumbar a alguien de un alientazo en el Cine Fórum que tiene dentro de 5 minutos.


PANADERA
"La Catedral del mar" es la única que he dejado a medias. Es que no podía...


CLIENTE
Es que a mí me gusta la literatura densa, ya lo sabes. Ahora estoy leyendo "La Conjura De Los Necios"


La PANADERA dirige su mirada a SPUNKMAYER, que recupera su expresión normal tras la sorpresa que le produce la clara muestra de intento de intelectualismo de manual que usa el CLIENTE para tratar de impresionar a la PANADERA. No lo vemos en pantalla, pero SPUNKMAYER tampoco pudo con "La conjura de los necios" porque le pareció un soberano coñazo de libro.


SPUNKMAYER
Dame un Trident fresh, por favor...


La PANADERA le da el paquete, le da el cambio de 1 euro y sigue paseándose por el mostrador.


PANADERA
Pues yo con esa no pude, no pude. Creo que es el único que dejé a medias.


CLIENTE
Es densa, es densa. Claro, es cuestión de gustos y costumbres. Y antes me leí "Cuentos Para pensar", de Jorge Bucay.


El estupefacto SPUNKMAYER sale con sus chicles aguantándose la risa. El Cliente ha sabido reconducir la pose. Chico listo.




10.3.10

Por Qué Kathryn Bigelow Es Algo Más Que "Una Buena Técnica" (O Trueba Pírate)

Fernando Trueba, nuestra gran apuesta para los Oscars de este año (así nos fue, reclamando como "medio nuestro" el Oscar a Argentina), ha abierto esa boquita suya, tan característica de su familia, pa decir gilipolleces. Como estoy seguro de que antes del lunes este señor ni siquiera sabía quién era Katrhyn Bigelow, vamos a ilustrarle con algunos hechos que demuestran que la ex de Cameron, y flamante ganadora del Oscar a la mejor dirección de este año, es algo más que una nota histórica por razón de género: es una "filmaker" de tomo y lomo, desde hace ya unos añicos.

Bigelow siempre se ha desmarcado de las mujeres directoras. Son pocas, y algunos se empeñan en darles a sus películas características comunes, como si el hecho de no poder cepillarse a la actriz principal las metiera a todas directamente en el mismo saco. Igual que Spielberg y Pasolini no juegan en la misma liga (ni siquiera practican el mismo deporte), Bigelow y, no sé, Jane Campion sólo se parecen en llevar melena y ser bastante altas. Y ya está. Bueno, y las dos estuvieron nominadas a los Oscars, vale.

Bigelow siempre ha hecho pelis de tíos. Ahooooora. Como todo el mundo sabe, la acción, los efectos especiales, la violencia, la sangre y las tramas intrincadas sólo nos gustan a los tíos. Nosotros no podemos apreciar "La flor del mal" en su justa medida, y como venganza, ellas se quedan a cuadros cuando ven "El Padrino". Es de libro, vamos. Saltada esta gilipollez, sí que es cierto que Kathryn Bigelow se ha distinguido siempre por tratar temas típicamente asociados a películas hechas por hombres, más bien de sensibilidad aparentemente escasa, con altas dosis de violencia y nervio y con protagonistas masculinos bastante arquetípicos: polis, agentes del FBI, capitanes de submarinos, artificieros. Vamos, que no es Sofia Coppola. Con una ya hay bastante, añado.

Bigelow fue en sus años mozos una reputada pintora y editora de revista. Incluso trabajó de modelo. Se hizo un nombre en la escena artística de California y ha expuesto y editado trabajos en museos, libros y revistas. En su primera peli dirigió a Willem Dafoe, pero ni ésa ni la siguiente tuvieron demasiado éxito: esteticistas, autorales, demasiado "artísticas".. en ese estado se han quedado las de Jane Campion, y las de Sofia Coppola van por el camino.

Kathryn decidió que había bastante, e hizo lo que le pedía el cuerpo: su primera peli de éxito fue sobre vampiros: "Razas de Noche". La temática vampírica va y viene por modas; en los 80 fueron los "Jóvenes Ocultos" de Schumacher los que dieron un corto revivir al tema, y hubo algunos claros ejemplos de intentos de sacarle partido: el Drácula de Badham, El Ansia de Tony Scott (pedazo de pedazo de peli, por cierto), y subproductos churreros de la Cannon, como siempre. La combinación 80s+vampiros era altamente peligrosa para las existencias de laca, y de hecho muchas de las pelis del revival eran ejemplos mu chungos de esteticismo "desatao": assules eléctricos, coloretes imposibles, colmillos tras carmines negros... "Razas de Noche" no escapa de este defecto, pero se eleva por encima de la media gracias a un manejo de la tensión y un miedo constante a caer en el ridículo bastante bien manejado: es gore, es tensa, no es demasiado cutre... vamos, hasta da un poco de miedo.

Y fue un exitazo. Sobre todo en los videoclubs. Kathryn Bigelow había encontrado su filón: olvida que eres una mujer directora, y sé una directora, sin más.

Cuando los productores se enteraron de que era una mujer la que había hecho éso, no lo dudaron: tenemos una historia para tí, porque la prota es una mujer. Era un guión que llevaba dando vueltas unos años, precisamente porque nadie se atrevía a hacer un thriller potente dirigido al público masculino protagonizado por una mujer. "Aliens" todavía no se había estrenado. La muchacha se pilló a otra muchacha potente, Jamie Lee Curtis, y se marcaron una peli extraña, de tempo contenido, sin demasiada acción y con cierta tendencia a la introspección: "Acero Azul". Una de las mejores interpretaciones de Curtis, una peli policiaca cojonuda, y un pequeño fracaso de taquilla. Si ya sabía yo que ellas no servían para ésto.

A la mierda. La próxima será de tíos-tíos. Dadme un guión que le daríais a McTiernan, joder. dadme persecuciones, tiros, deportes de riesgo. Dadme sol. Y le dieron "Le llaman Bodhi".

Es difícil explicar el fenómeno, corto pero intenso, que supuso una peli de atracos y surf protagonizada por un Patrick Swayze entre "Dirty Dancing" y "Ghost", y un Keanu Reeves con ganas de comerse el mundo. La montaña rusa en que Bigelow convierte una rutinaria historia de agente del FBI seducido por la vida de los criminales a los que persigue. La brutalidad de su perfecto montaje. El RITMAZO que tiene esta peli sólo se volvió a ver en Speed, en La Jungla 3, en Terminator 2. Una peli que de proyecto chorra para mayor gloria de las fantasmadas de algún Wesley Snipes en horas bajas pasó a peli de culto, captando perfectamente el cambio que se estaba gestando en los 90: del hedonismo a la rabia, de las drogas a la adrenalina, de Depeche Mode a Nirvana. Del cine de acción con grúas y explosiones de edificios desde lejos a las persecuciones a pie con cámara en mano... 15 años antes de Bourne.
Sí, fue ella.

Tardó cuatro años en volver a dirigir. Se divorció de James Cameron, que el mismo año estrenó "Abyss" (una peli que perfectamente podría haber sido calificada de "femenina" por algún soplagaitas). Y al parecer, James Cameron se lleva de puta madre con sus ex: Gale Ann Hurd le produjo "Abyss" justo después de su divorcio, y Jim le regaló a Bigelow un guión(azo) como regalo de despedida: "Días Extraños".

La historia que el mismo Cameron esperaba dirigir, pero que descartó por ser "demasiado callejera, demasiado cotidiana" para él, se convirtió en peli en 1995. Ambientada en un (entonces) futuro inmediato, la nochevieja del 99 al 2000, presenta un panorama violento, caótico, en el que las drogas de moda son las experiencias de otros grabadas con una malla cerebral y revividas con sensaciones incluídas, una suerte de "realidad virtual-real" con la que el protagonista trafica. La rutinaria y algo perezosa trama policial es lo menos vistoso de una peli que tiene su mejor baza, de nuevo, en la puesta en escena de Bigelow, que consigue algo realmente difícil: crear una atmósfera. La sensación de caos y descontrol, de desespero, de estar al borde del abismo, es constante. Hay algunos errores de bulto, como la elección de Ralph Fiennes como protagonista, y la ya mencionada trama policial, pero sigue siendo una peli brutal. En sentido literal. Hay algunas cosas sencillamente alucinantes: una violación y asesinatos completos en primera persona, una Angela Basset escapando de una limousina en llamas y arrojada al mar, una ambientación nocturna con tanques en las calles... Y ritmo, nervio, avance, potencia pura, sin necesidad de mil planos por segundo ni música machacona. Cine.

Bigelow sabía que tenía entre manos una historia mediocre que sólo podía ser salvada con una realización sobresaliente. Así que para marcar paquete, los primeros minutos de la peli son así:
Éso es un comienzo.

Bueno, la peli fue un éxito discreto. Todo el mundo alabó la tensión y la adrenalina, pero era un pelín larga, el protagonista no era adecuado y todo pasaba de noche. Sin embargo, es un ejemplo de peli que se puede usar en clases: su uso del plano secuencia es simplemente el mejor que he visto nunca, por coherencia, por utilidad y porque están cojonudamente bien hechos.

Después se cascó "El Peso Del Agua", una peli que pasará a la historia porque es la única fuente de imágenes de los pechos de Liz Hurtley. Tiene a Sean Penn de prota y todo pasa en un barco. no la he visto, pero al parecer es como una de esas cosas que de vez en cuando le salen a Ridley Scott: estética, chula, elegante... y vacía.

Después vino K-19. Harrison Ford y Liam Neeson en una peli de submarinos. Compro. La historia real de un submarino ruso cuyo reactor se jorobó y fue matando uno a uno a los tripulantes que tenían que hacerle cositas. Una visión estupenda cuando trabajas con radiación. La peli estaba bien, pero tener a Harrison Ford en piloto automático no ayuda, como tampoco hacer una de submarinos cuando pasa la moda (también va a temporadas, como las de vampiros). Además la vendieron como una peli de acción, cuando era un drama militar de toda la vida, algo como "Algunos Hombres Buenos", pero en ruso y bajo el mar. Fue un fracaso gordo en USA, sobre todo porque era la historia de un submarino ruso, y ya se sabe que cuando algo fracasa allí, en el resto del mundo se estrena de aquella manera. La verdad es que no es la mejor peli de Bigelow, si bien se aprecia lo bien que se desenvuelve en un espacio cerrado, algo realmente difícil para un género, la acción, que necesita de espacios por donde correr.

Siete años tardó en materializar otra peli. Y no me extraña, viendo el panorama del cine de acción de los últimos años: McTiernan en el trullo, Tony Scott haciendo una de cada 5 pelis bien, y Michael Bay como el rey del cotarro. Cuánto daño han hecho los 10 años de sequía de tito Jim: La Jungla 4, Terminator 3, las pelis del Transporter, las de A Todo Gas, las de la Luc Besson kitchen... cuando lo más glorioso es "Rambo 4", y por supuesto las inconmensurables "Bourne Saga", pero son gotas en el océano, no apetece meterse. Pero allí que llega nuestra heroína, a sus 57 años, y se pira a Jordania a recrear Irak para una historia de un grupo de artificieros norteamericanos en la fase más heavy del conflicto. Decidir si cable rojo o azul mientras decenas de personas te rodean y se ponen bombas en chalecos a inocentes. Yo esta la compro, fijo.

"The Hurt Locker" ("En Tierra Hostil") adolece de un sólo defecto: va de lo que va, y ya está. No tiene trama, más allá de la que junta los episodios de la guardia de estos tipos. No es como "Blown Away", por ejemplo: el grupo no persigue a una célula insurgente cuyas bombas sean cada vez más mortíferas, ni tienen que ir a buscar algo, ni nada. Sólo les vemos ir de bomba en bomba, liderados por un psicópata adicto al riesgo. Una en un coche; una bajo tierra; una dentro de un chaval (ésta es la escena de suspense del año: es simplemente B-R-U-T-A-L). Pero ya está. Si hubiera un mínimo hilo conductor, que supiéramos a donde vamos, la película sería perfecta. Por lo demás, lo es: Bigelow se sobra en cada plano, en cada sonido, en cada gesto de sus actores, en cada secuencia, en cada segundo. Se sabe libre (el proyecto era barato y no tenía ninguna presión, salvo hacerla) y se nota. Hace lo que le da la puta gana, y demuestra que es así como se hacen las películas: dejando al que sabe.



Por éso es un Oscar merecido, comparable al de "Salvar al Soldado Ryan" de 1998: es un Oscar a la dirección pura y dura, al cineasta, al tipo (tipa, en este caso) capaz de coger una historia endeble y mal equilibrada y no arreglar éso, pero sí todo lo demás; encontrar la médula, y explotarla, y ponértela en la cara. De hacer cine, en definitiva. Como lo hacen Michael Mann, Spielberg, Cameron cuando quiere, Ridley Scott, y como lo leva haciendo Bigelow desde que se dio cuenta que lo que importa no es lo que tiene entre las piernas, sino entre las orejas.

8.3.10

Historia

Kathryn Bigelow se ha convertido en la primera mujer ganadora de un Oscar que, a partir de ahora tendrá que llamarse "a la mejor dirección", porque "al mejor director" podría molestarle a Aído.

Es el primer hito histórico de los Oscars de anoche. Pero no es el único. Hay varios más, como que por primera vez se ha hecho justicia y Hollywood no se la autochupado: pasó con "Titanic", que ganó sin merecerlo frente a "L.A. Confidential", y sobre todo pasó con "El Retorno Del Rey" que le robó miserablemente la cartera a "Mystic River" porque después de tres años a Jackson le tocaba por fin lo gordo. Al año siguiente, "Million Dollar Baby" se benefició del desastre, dándole a Clint Eastwood un dudoso segundo Oscar contra el eterno perdedor Scorsese... que tuvo su inmerecida revancha con "Infiltrados" (demonios, ésto da para otro post...)

Anoche, "The Hurt Locker", que estuvo a punto de ser expulsada de las candidaturas, se alzó como la gran triunfadora frente a la apisonadora "Avatar": 30 millones de dólares y un año de retraso en el estreno en muchos países contra 500 millones de un proyecto titánico que ha cambiado la historia, pero que no la ha coronado con su Oscar. Y yo digo: menos mal, porque aunque Avatar ha hecho historia, si se trata de valorar la peli en sí, lo siento James, pero la ex te ha ganao de calle.

Más cosas raras de anoche relacionadas con Bigelow: es el(la) único(a) director(a) que le ha ganado un oscar a un ex. El único Oscar a mejor película con una explosión a cámara lenta y una escena de 10 minutos en silencio entre dos francotiradores. El único film antibélico (o "abélico") en el que la guerra está filmada como en las pelis probélicas. El único film de Oscar en que los soldados americanos psicópatas son los buenos y los malos a la vez, y además no pueden desactivar una bomba atada a un tipo.

Otros hitos varios, ya en plan "Sálvame":

James Horner no se ha llevado su tercer Oscar por la misma banda sonora. En reconocimiento a su trabajo, yo le hubiera mandado una copia de plástico, por ser coherentes.

Sandra Bullock, que aquí es peste para la taquilla, se revela como una gran actriz (ya lo hizo en otro bodrio infumable con Oscar, "Crash"), o al menos consigue que el resto del mundo se entere de que es la actriz más rentable de Hollywood. Sí, niños, más que Julia Roberts, Bullock es una mina. En USA, vale, pero lo es. Y sin disfrazarse de monstruo, Charlize.

Otro: Kevin O'Conell no estaba nominado!

Hollywood vuelve a demostrar que se acerca peligrosamente a la sensibilidad del cine español premiando "Precious": la historia de una chica negra gorda, marginada, analfabeta, violada por su padre y maltratada por su madre se ha llevado un premio al guión adaptado. Con esas, Aranoa un año de éstos se viene cargao de enanos dorados.

Randy Newman no estaba nominado. Pero Giaggino le ha relevado, sin sorpresas.

Pixar ha vuelto a ganar un oscar que, a este paso, va a provocar el desdoblamiento de la categoría: mejor peli de animación del año, por un lado, y mejor peli de animación del año QUE NO SEA DE PIXAR, por otro. Cansinos, también.

Meryl Streep no ha ganado nada. Éso sí que es raro. De hecho, éso sólo es lógico si está también nominada Jodie Foster, que todo el mundo sabe, es la MEJOR ACTRIZ QUE HA EXISTIDO, a secas.

Kate Winslet no estaba nominada! Bueno, siendo como es, y estando casada con Sam Mendes, la dejamos que se desnomine cuando quiera.

Para acabar, la imagen de la noche: Cameron y su sutil manera de expresar la única forma que tenía de ganar su segundo Oscar.



Creo que ahora mismo le hubiera gustado que no hubiera habido tanta gente presente y acabar el trabajito...

17.2.10

El Traje Del Emperador

Ayer, cuando vimos la noticia de los 50 años de Psicosis, hubo un momento de confesión de herejía por mi parte: no me gusta esa peli.

Ahora es cuando los (casi inexistentes) cinéfilos que leen ésto salen y directamente se olvidan de que existo.

Psicosis y su escena de la ducha pudo ser muy innovadora y perturbadora en su época. Es una peli con una atmósfera acojonante y con dos sorpresas, condensadas en esa escena, muy acertadas: el montaje extraño, del asesinato no visto de un desnudo invisible, que además supone la desaparición de la protagonista en el minuto 50 del metraje. En 1960 era tenerlos cuadrados. Bien por Hitch.

Hoy en día, habiendo visto Memento, El Sexto Sentido o Cube, que te sorprenda Psicosis es un chiste. O simplemebte, una extensión del cuento del traje nuevo del emperador. En él, un sastre pillo le hace a un emperador muy exigente un traje tan, tan admirable que... no existe. Le convence de que lleva un traje absolutamente perfecto, cuando no lleva nada encima, y tanto miedo tiene todo el mundo de destapar el engaño cuando el mismo emperador admira el inexistente traje, que incluso sale a desfilar para que todo el pueblo admire su ropa. Nadie se atreve a disentir. Sólo un niño, al preguntar a su madre en voz alta por qué el emperador camina desnudo, desata la verdad: el traje no existe, pero aunque todo el mundo lo veía, nadie lo decía.

Con la supuesta calidad incontestable de algunas obras pasa lo mismo. No puedes disentir. Decir que Ciudadano Kane es una gran peli, pero que te parece un coñazo insufrible, no sólo parece una contradicción, sino que supone miraditas condescendientes. No le niego la revolución, la audacia y el alarde técnico, es sólo... que no me interesa lo que pasa. Ya está. No pasa nada.

Últimamente he perdido el miedo a criticar a Tim Burton. Me parece un tipo muy creativo, un gran dibujante y un personaje necesario, pero no un gran cineasta. Su aura de autor maldito me da risa, habida cuenta de que sólo una de sus pelis ha sido un fracaso sonado (El planeta de los simios, jodida sobre todo por su incapacidad para hacer una peli sencilla) y que todas sus obras son muestras del Hollywood más clásico: pelis de estudio, de gran presupuesto y campaña de márketing, con efectos especiales para aburrir, y con alguna incursión en el franquiciado más descarado. No digo que sea malo, sólo opino que admirar su "excentricidad" es un chiste de mal gusto, y que no le llega a la suela del zapato a gente como Ridley Scott, por ejemplo, mucho más vapuleado. Para Christopher Nolan debe tener, supongo, un muñeco vudú hecho a medida.

Por suerte, el arte no es un deporte. Puedes opinar. No puedes quitarle el mérito a algo que lo tenga, por supuesto, pero no estás obligado a tragar con lo que haya, así que lo digo alto y claro: Psicosis me aburre, no me interesa la historia de Ciudadano Kane, y Tim Burton no me parece un gran cineasta.

Ahora, a despellejarme. Gracias.

22.1.10

Hay Que Asumirlo

A veces me parece un pedante muy peligroso y otras me da por saco su suficiencia, pero en casos como la estupidez que asola en los telediarios con lo de Haití, me veo obligado a poner un extracto de un artículo de Pérez-Reverte que, quizá, duela a los buenrollistas, pero que dice cosas que igual hace falta recordar:

"(...)el mundo es un lugar peligroso, lleno de hijos de puta casuales o deliberados. Donde, además, las guerras matan, los aviones se caen, los barcos se hunden, los volcanes revientan, los leones comen carne, y cada Titanic, por barato e insumergible que lo venda la agencia de viajes, tiene su iceberg particular esperando en la proa."

Por éso, cuando un periodista sale en el aeropuerto de Haití, asegurado por marines, sin atreverse a pasaearse por esos supuestos suburbios tan maltratados, o directamente saca rédito publicitario de la tragedia sin moverse de su plató, me dan ganas de mandarlo a cubrir un posado de Ana Obregón, que a veces parece que es lo único para lo que sirven.

14.12.09

Culpas De Rebote

A ver, que la cosa es un poco entrelazada, pero entre todos lo podemos desentrelazar:

1) Un impresentable de Telemadrid (no es redundancia, es que es especialmente impresentable) suelta por esa boquita que les caracteriza que si él (en persona, con la melena y las gafas) pudiera matar a 15 o 20 miembros de Al Qaeda para liberar a los cooperantes secuestrados en mauritania lo haría sin la menor duda. Con hacerles ver un informativo de TM ya se las tendrían que ver con la Haya, opino yo.

2) En El Intermedio, programa de Humor presentado por El Gran Wyoming, manipulan CLARAMENTE el vídeo para burlarse del espíritu belicoso del Rambo de la melena aplastada, de forma que parece que diga "mataría a 15 o 20 jóvenes" o "mataría a 15 o 20 pacifistas". No creo que nadie en su sano juicio pueda pensar que el vídeo tenía una intención informativa, pero dado lo que entienden en TeleMadrid por informativos, vaya usted a saber.



3) SúperPeriodista justiciero anuncia que denunciará a La Sexta, Wyoming, Roures, Milikito y Dios y su padre por llamarle "asesino". Debe estar acostumbrado a que le llamen "facha" y piensa que no es lo mismo.

4) En una pelea de bar alguien propina una patada a SuperRambo y lo manda al hospital. Tal como se las gasta, está claro quién fue: el único que tendría huevos: Chuck Norris.

5) En algunos foros de Internet, algunos seguidores de El Intermedio se alegran de la paliza. No seré yo quien les dé la razón. Pero tampoco se la quito. Simplemente, si a ese señor lo revientan a hostias en una pelea de bar, tampoco me echaría a llorar.

6) Acorralado y magullado, el gafotas dice que la culpa de la patada es... ¡Del Wyoming!

7) Y lo mejor, para el final: ¡Esperanza Aguirre dice que tiene razón!

Yo estoy en contra de la violencia y tal, pero, al autor del ostión en concreto, ¿se le conoce?

¿Acepta encargos?

26.11.09

Tres. Cero.


Hoy abandono definitivamente la veintena, y ya me han felicitado un par de personas por el Facebook, otro par por teléfono, y puedo decir que, aparte del jodío paro, no tengo motivo alguno para declararme en crisis: acabé mis carreras, abandoné un empleo que no me llevaba a ninguna parte y creo que es cuestión de tiempo que pueda empezar a ganarme la vida con lo que siempre me ha gustado de verdad.

Sin embargo, todo éso no es nada si pienso en el regalo que tuve cuando tenía 23 años. Lo digo bien: no fue por mi 23 cumpleaños, sino 5 meses después de cumplirlos. Desde hace 6 años y medio, me despierto cada mañana junto a ese regalo, y aún no ha dejado de sorprenderme. No se gasta; no pierde poco a poco el interés, no pasa de moda, y cada vez que lo veo, más bonito me parece.

Siempre he pensado que las crisis de la edad son un poco una chorrada, pero quizá es porque no puedo declararme nunca en crisis mientras tenga a mi lado a quien tengo, porque es como para pensar que tanta suerte junta no da derecho a queja.

Y ya está. Gracias a todos los que se acuerdan de mí, y felicidades a mí mismo por el regalo que me hice del primer día de Febrero de 2003.

16.11.09

SubtituNormalidad

Dios mío. Pensé que después de lo de La Carne Rota, y después de entrar en razón y decidir trabajar en mac, estas cosas ya no me pasarían.

Me encargaron unos subtítulos, urgentes, en formato .stl (DVD Maestro). Como yo siempre he subtitulado directamente en Encore, lo hice desde ahí, pensando ingenuamente que el asunto del formato sería fácilmente subsanable una vez obtenido un .txt exportado desde Encore.

Como siempre me pasa con los formatos de exportación (recordemos mi infierno particular con el OMF), me equivoqué, y me dí cuenta cuando el grueso del trabajo, osea la sincronización de los subtñitulos con el TC de la imagen, ya estaba hecha.

Resulta que el tal .stl es un formato que sólo son capaces de crear ciertos programas de subtítulos, bastante específicos. Trabajando en Mac, llegué a la conclusión de que el mejor era Jubler, una aplicación Java de subtitulación directa, con capacidad de importación de .txt. Peeero esa capacidad de importación no es, digamos, muy flexible.

NOTA PARA SUBTITULADORES (si los hay, ahí fuera): atentos, niños. Coco os va a enseñar cómo debe ser un .txt de subtítulos para que jubler lo coja sin haceros arder las pupilas de rabia al ver cómo se inventa los tiempos de in y out y mete los tuyos, los que tan cariñosamente te has currado, embebidos en el texto:

Jubler entiende un txt de subtítulos SÓLO si están codificados asíN:

TimeCode In(TAB),TimeCode Out(TAB),(TAB)Texto|segunda línea de texto (si la hay)

Sería algo así como:

00:00:00:00 , 00:00:00:00 , Texto primera línea|texto segunda línea

Fácil, ¿no? Bueno pues hasta llegar a esta conclusión hicieron falta como 3 horas de pruebas, pasar por Excel, y tirarse de los pelos porque, ADEMÁS, Jubler codifica los tiempos en milisegundos, mientras que de toda la vida de Dios en vídeo se ha usado el Time Code en frames. La sorpresa es que tú le cargas los TC en frames y él solito los coloca en su milisegundo correspondiente, en base al FrameRate que le hayas dicho que tiene tu vídeo fuente. Ésto es cojonudo, pero como el programa no te lo dice, tú cargas tus subtítulos y lo que ves es que el jodío pajarraco te los ha cambiado de tiempo (deducir que únicamente te los ha cambiado de unidad es fácil, ya, pero desconfío tanto de los softwares, que yo me pensaba que Dios me estaba castigando por ser un ateo convencido).

Conclusión: hacer los subtítulos directamente en Jubler, y te olvidas de esos problemas. El tema es que yo, que no es que me pase diez horas al día subtitulando pero algunos ratos sí que le he echado, no he encontrado una forma más fácil e intuitiva de crear los subtítulos que en Encore. Así que, si es el caso, recomiendo FERVIENTEMENTE hacerse un documento guía para saber el formato correcto del .txt, y la cosa se quedará en diez minutillos de maquetación (después del currazo de cuadrarlos, claro está). Es más voy a postearlo en el foro de jubler, a ver si así contribuyo de alguna manera, que ya está bien.

12.11.09

10 Años De Lucha

Hace 10 años, una película se plantaba en el mundo para darle una patada en el culo al siglo XX. Fue una apuesta arriesgada, incomprensiblemente financiada por una major (La Fox) que ahora es sinónimo de mierda seca constante, y casi a punto de ser guardada en una lata después del primer visionado. Por suerte, alguien tuvo los huevos necesarios para enseñarla, lo cual no tiene nada de despreciable habida cuenta que es una cinta de 60 millones de dólares cuyo plano final es un insolente plano detalle de una polla enorme.

No, no era Matrix, obviamente. la peli que dio paso al siglo XXI fue El Club De La Lucha.



Después de cascarse la única peli de psicópatas que le llega a la suela del zapato a "El Silencio de los corderos" con "Seven", David Fincher se hizo la picha un lío con "The Game", un guión de Brancato y Ferris (Terminator 3... ¿estos tíos aún no están en la cárcel?) en el que Michael Douglas (perfecto, elegante, ambiguo... en su línea) parecía estar en una historia ultramisteriosa, pero cuyo único enigma era cómo de gilipollas pensaban que éramos los espectadores. El mejor director de publicidad que ha existido jamás necesitaba un proyecto en el que poner corazón, no un thriller al uso en el que dar rienda suelta sin sentido a su incomparable sentido visual.

Y leyó a Chuck Palahniuk. Muy bien tampoco está, el tal Fincher. Dice que leyendo la novela se asustó porque pensaba que le estaban sorbiendo los pensamientos, y decidió hacer la peli; costara lo que costase.

Fueron 60 millones. Para hacernos una idea, vale decir que por aquella época Lucas estaba planeando hacer el Episodio I, que finalmente costó unos 65. Vamos, que para ser una peli en la que vemos cómo a un tipo le queman la mano con lejía no era un mal presupuesto. ¿Dónde se fue la pasta? Viendo la peli, está bastante claro: en hacer historia. Nunca antes nadie había hecho nada parecido. Se suele saludar a Matrix como la polla en vinagre de los fx de fin de siglo, pero John Gaeta se echa a llorar cada vez que ve los créditos de Fight Club, porque son, simplemente, una patada en los huevos a todo el bullet time del mundo:





David Fincher es un director de cine a la manera que lo son Ridley Scott, Steven Spielberg, Stanley Kubrick o James Cameron: cineastas totales, la fuerza de cuyas obras radica en que son películas, y no pueden disociarse en un buen guión, con buenos actores, o con una buena música. Son gente que entiende el cine no como la forma de narrar en imágenes lo que ya está en un guión, sino como la forma final de algo que no existe antes. Por éso Alien, leída como relato, es pura serie B, o Terminator sólo hay una (bueno, dos), o Seven no sería lo que es si Fincher no la hubiera dirigido. Lo mismo pasa con el Club de la Lucha. Pocas veces se ha visto un compromiso de un director tan obsesionado con encontrar la forma justa de explicar algo más allá de la dramatización en imágenes. Y para éso necesitaba un arsenal visual que, aunque a algunos les parezca "otra mierda videoclipera" (normalmente, a los que no ven videoclips), es inherente al cine.

Para retratar la extraña historia del Narrador, asistimos a un despliegue de efectos que suele dejarse para la ciencia ficción o la fantasía: cartelería en pantalla, relentizados, imágenes subliminales, capas de sonido (en lo que Fincher es un MAESTRO, ver Zodiac para más señas), y más y más cosas que condenan a la cinta a una posible jubilación anticipada que, 10 años después, aún no le ha llegado. Los Osos de la coca-cola de La Brújula Dorada ya están viejos, pero ésto, no:



Es un jodío tracker de la cara de Brad Pitt. Pero aún funciona.

Hace 10 años, Tyler Durden nos dijo que lo que poseemos acabará por poseernos. Escuchadas hoy, esas palabras no hacen sino confirmar que El Club de La Lucha, pese a lo exagerado de su desarrollo, se quedó corta en algunos aspectos.

Si algún día me lo permiten, la pondré en un cine fórum, en el que haya mucho café y mucho tiempo para discutir.

25.10.09

Dan Ganas De Casarse

Es un vídeo de boda REAL, no un anuncio:

phyllis + adam // same day edit from stillmotion on Vimeo.

El poder del montaje, amigos, e ingentes cantidades de buen gusto.

Desde luego, dan ganas de llamrlaes para que te hagan el video hasta de la fiesta de la circuncision.

23.9.09

Tontos Ilustrados

Este tipo es Vicente Molina Foix:


Es un Tonto Ilustrado, es decir, un tipo que ha leído mucho y muy bueno y sólo por éso ya sabe de todo, y además se permite ir por la vida demostrándolo.

Abundan entre los escritores y los periodistas. Si son ambas cosas, el peligro tiende a 1. Nadie duda de que César Vidal, por ejemplo, es un tipo que ha leído mucho y sabe muchas cosas; y nadie, ni siquiera él, duda de que además es subnormal profundo y a duras penas sabe retener la baba en la boca. Una cosa no tiene que ver con la otra.

El caso es que Vicentito escribe en Tiempo que el cómic es una tontería infantil, que los dibujos animados de arte nada, que es una vergüenza que se dé un premio nacional a un "dibujante de monigotes" y que (ésto es para fliparlo) "UP" es una "chorrada de plastilina".

¿Cómo le explicas a un Tonto Ilustrado la difernecia entre el stop motion y un render 3D? En fin...

Vicente Molina Foix hizo una cosa con forma de película que no vio ni el tato. Se llamaba Sagitario, y en el Fotogramas la pusieron muy bien en su día. Vicente escribe en Fotogramas habitualmente. Fotogramas, cabe aclarar, no es un cómic, claro, es una publicación seria. En fin...

Es evidente que Vicente Molina Foix sabe mucho de ver cine. También sabe escribir. Pero no tiene ni puta idea de hacer cine, como no la tiene de ninguna otra cosa que no sea lo que ha leído o visto repetidamente en toda su vida. Y éso no está mal, pero no es como para estar orgulloso y ponerse en evidencia revelando tu ignorancia pretendiendo que sabes mucho de algo de lo que no tienes ni puta idea y encima para despreciarlo de forma tan perdonavidas.

Yo no leo cómics. No tengo ni puta idea de tebeos, y no me atraen demasiado, quizás porque el cine me absorbe tanto que su lenguaje se me hace ajeno y no me llega. Pero es un problema mío, y por éso no me atrevo a despreciarlo, precisamente porque no quiero quedar como un tonto al hablar de algo de lo que no tengo idea.

Igual si me pagaran por escribir tendría que acabar haciéndolo sobre algo de lo que no sé. Y entonces intentaría documentarme, llevar mi texto por la vía investigadora o informativa, osea, ser neutral. Pero un Tonto Ilustrado está siempre tan pagado de sí mismo que nunca quiere ser neutral, porque cree saber de todo.

Y la caga.

18.9.09

District 9: Vale, Neill, Pero Cálmate Un Poco


En 1982, una nave alienígena se queda "calada" sobre Johannesburgo.

Meses después de esperar un contacto celestial, un rayo destructor sobre algún edificio emblemático o la construcción de alguna vía de circunvalación, los humanos damos el primer paso para saber qué ostias pasa ahí dentro como mejor sabemos: volando la puerta.

En el interior de la nave, descubrimos a más o menos un millón de alienígenas hacinados, desnutridos y en condiciones deplorables. Vamos, que era una patera galáctica. El gobierno sudafricano, en connivencia con una megaempresa de servicios llamada MNU (algo así como la OCP de Robocop), realoja a los extraterrestres en un campo de refugiados vallado en medio de Johannesburgo, conocido como Distrito 9.

Años después, la población alienígena ha crecido hasta casi doblarse, protagoniza altercados, se la relaciona con delincuencia y miseria y, en definitiva, se comporta como cualquier grupo en un guetto: sobrevive. Así que la MNU les ha contruído un segundo campo, alejado de la ciudad, para realojarles y que dejen de dar por saco.

Y en el momento del deshaucio y el realojo, ejército mediante, empieza realmente la peli.

District 9 es una de esas pelis de Ciencia Ficción que tanto me molan, que usan el componente fantástico para radicalizar el discurso al hablar de temas reales espinosos. Al igual que la inconmensurable, imprescindible, totalmente obligatoria Hijos de Los Hombres, se centra en el tema de las diferencias sociales, el racismo, la exclusión y el trato a los extranjeros en nuestro mundo (por cierto, es curioso señalar que "alien" es una palabra que a veces se usa en inglés como sinónimo de "extranjero", literalmente). Y lo hace más a lo bestia aún que aquella, sustituyendo el militarismo inglés por el salvajismo de los gobiernos que han optado por dar más importancia a los resultados que a su imagen pública (¿alguien dijo Rusia?). Y a diferencia de aquella también, se recrea un pelín bastante en ese aspecto violento, descarnado y brutal.

Hijos de los Hombres se fijaba en La Guerra de los Mundos de Spielberg en su estructura, resultando una película íntima y resaltando el drama humano, y dejando la acción, los efectos y la carnaza para momentos puntuales que no hacían sino acentuar la situación, sin ser su leit-motiv. El principal fallo de District 9 es que durante un buen rato es directamente Jungla de Cristal meets Alien Nation, y dedica mucho tiempo y esfuerzo al ruido y la furia. No llega al extremo de banalizar la violencia a base del abuso, como hiciera Terminator Salvation, por ejemplo, pero deja ideas brillantes en el camino de forma imperdonable (cuando Mickus amenaza a Chrstopher con llevar a su hijo a Asuntos Sociales, éso sí hubiera sido digno de ver) y parece encontrar sobre la marcha aquello en lo que decide centrarse (primero el tema social, luego el documental burro, luego el gore, luego la sci-fi deshumanizada, luego el rescate, luego la setpiece de acción, que también va por etapas, luego el rollo catarsis...), confundiendo a mi entender "hacer avanzar la trama" con "quemar etapas, cada una con su tema y su desarrollo aislado".

Lo que sí sabe hacer Blomkamp, de puta madre además, es rodar, y montar. Este tipo sabe distinguir entre ritmo y velocidad, aunque su tono tremendista a lo Greengrass chutado agote un poco, y le meta más caña de la necesaria al sonido. Su estilo es bestia y potente como él solo, usa los fx de forma insultantemente inteligente, y desde luego sabe hacer que sepas dónde estás y qué está ocurriendo, lo cual es un puntazo hoy día. Se nota que se le hace el culo pesicola al ver las pelis de James Cameron (él mismo ha declarado alguna vez ser un rendido admirador del canadiense, pero no haría falta al ver el clímax de District 9 y el gadget que lo protagoniza).

Mención aparte merece Shartlo Copley, el protagonista, un perfecto desconocido hasta ahora, que borda un personaje francamente desagradable y difícilmente empatizable, al que sin embargo consigue insuflarle una complejidad muy interesante.

En resumen, una peli recomendable si bien muy levemente lastrada por un exceso de esquematismo en su desarrollo, pero que consigue erigirse en un buen ejemplo de que la Sci-Fi sigue siendo más efectiva para hablar de temas sociales que toda la filmografía de Fernando León de Aranoa junta.

Lo De France Telecom Es Para Fliparlo

Vía menéame me encuentro con que desde Febrero de 2008 van 23 trabajadores (¡23! ¡Éso son dos equipos de fútbol más utillero!) de France Telecom que se suicidan por, aparentemente, no poder aguantar el estrés y la presión que suponen las al parecer brutales consecuencias de una reestructuración aún más brutal.

El tema del suicidio es bastante delicado y no soy quién para opinar sobre ello, aunque humildemente pienso que atribuir una única causa a algo tan tremendo es un poco simplista; estimo que la situación de alguien que llega a tales extremos debe ser bastante más compleja que lo que podamos sacar en claro ante un café y un rato de parloteo.

Sin embargo, muchos de los comentarios en menéame lo ven muy fácil, y se resumen en un "¿Por un trabajo? Nada, nada, antes es más fácil dejarlo" que, a priori, suena bastante lógico.

Pero pensemos. Nuestra vida se centra en nuestro trabajo, mal que nos pese. Uno "es de" su ciudad, "estudió" tal cosa, pero "ES" aquello en lo que trabaja. es una forma de hablar, pero es bastante ilustrativa de lo bien que nos han metido en la cabeza que somos aquello por lo que nos pagan por ser. En la medida de lo posible, escojemos nuestro lugar de residencia, nuestro momento para tener hijos, y otras cosas mucho menos importantes, en función de las circunstancias que nos ofrece nuestro empleo. Aún a sabiendas de que éstas no dependen, en gran medida, de nosotros.

Desde hace siete meses tengo una vida laboral diferente. Ahoras mismo soy un parado en stand-by, esperando para un empleo temporal, mientras sobrevivo en economía sumergida en un ámbito inestable. Pero durante varios años fui un asalariado de lunes a viernes con un trabajo cualificado, sueldo fijo, pagas y horas extras, estrés postvacacional y toda la pesca. No me arrepiento del cambio, pero decir que fue como cambiar de peluquero sería una estupidez. Y éso que yo fui uno de los gilipollas que, en medio de todo el fregao, se fue de tan maravilloso curro voluntariamente; y aquí llega el quiz de la cuestión: no fue, de hecho, tan voluntariamente, porque la situación venía agravándose desde hacía bien bien un par de años.

Una serie de circunstancias, decisiones y cambios de personalidad dignas de estudio en el seno de la empresa me llevaron de ser un tipo de confianza, válido, currante y con futuro, a un paria molesto, violento, conflictivo, holgazán y con mala fe. Es muy difícil resumir y dar la dimensión adecuada a todas las pequeñas cosas que te llevan a darte cuenta, un día, de que estás rodeado de gente que te quiere lejos y no sabes por qué, mientras otra gente sigue mostrándote su apoyo y su amistad pero no pueden hacer nada para ayudarte. También es difícil expresar con exactitud la rabia y la frustración que se siente al descubrir que un proyecto laboral en el que has puesto años, esfuerzos, ilusiones y sacrificios se te niega porque un hijo de puta con tan malas pulgas como inseguridad y cartón en el cráneo te coge ojeriza y va a por tí. Yo me fui, pero antes aguanté gritos, insultos, desprecios, puñaladas por la espalda, mala reputación y un destierro temporal medio voluntario, medio obligatorio. Durante dos años. Y el no ver salida porque, mal que te pese, tu trabajo es tu medio de vida (no sólo económico, sino que te sientes un profesional de ello y sientes que no sirves para otra cosa), es una nube negra sobre tu cabeza que te persigue constantemente y acaba por nublar todo tu tiempo.

De modo que, si bien no puedo compartir la decisión de esos empleados de France Telecom, sí puedo entender que no consideres tan a la ligera el "pues te vas, y ya está". Existe una ilusión muy reconfortante de que trabajamos para vivir, y no vivimos para trabajar, pero aunque no haya que autoesclavizarse más de lo que nos toca, no podemos autoengañarnos y asumir que tenemos el control sobre éso, porque no es del todo cierto.

En algunos casos, por cierto, vivir para trabajar puede ser la mejor opción, siempre que asumas que aquello a lo que te dedicas, es, además, lo que más te gusta hacer, y además te dejan (o te permites) hacerlo como quieres y como sabes.

9.9.09

Para Definir Lo De Ayer...

Móvil. Extrañeza. Susto. Excusas.

Vueltas a la cabeza. Sonrisa. Incertidumbre...

Prisas.

Más extrañeza. Caras raras. Momento mano: segundos de pánico. Amigo...

Noticia...

Alegría. Indescriptible, abrumadora alegría. Abrazo. Ganas de abrazar más fuerte, pero cuidado!
Otro abrazo fuerte. Sin miedo. Amigo, hermano casi. Puerta. Carmen. Expectación. Más abrazos, llantos, más alegría. Incredulidad, extraña, rebosante.

Calma.

Silencio. Recuerdo. Nostalgia.

Y más alegría.



joooooooooder.

27.8.09

El Follón De La TDT

Para los pocos que me leen, y a instancias de que algunos comentarios de mi señor suegro me llevan a pensar que algunos medios no están informando como deben, procedo a aclarar algunas cosillas sobre por qué, "según La Ser", hay que cambiarse el cacharro de la TDT:

1.- Dentro de unos meses (me da pereza encontrar la fecha exacta, pero pronto) la tele ya no se emitirá en forma de ondas, sino en forma de paquetes, osea, digital. Lo que quiere decir que viene por el mismo sitio (la antena) pero hace falta un cacharro que haga entender a la tele todos esos datos. Ésta es la función del decodificador de TDT.

2.- El hecho de que la señal se digitalice permite ampliar las funciones de la tele. Las más importantes son:
a) poder encriptar el contenido, lo cual permite servir contenidos que para ser vistos requieren que se pague una cuota aparte; exactamente igual que el Plus, por ejemplo.
b) añadir funciones de interactividad a la señal, pudiendo hacer que la tele funcione como Internet (cosa estúpida donde las haya porque INTERNET YA EXISTE)
Estas características son las que se han puesto ahora en lanzamiento gracias al decreto-ley que tan feliz ha hecho a MediaPro y ha conseguido que por primera vez El País haya despertado de su ceguera pro PSOE. No durará, pero está gracioso, ¿no?

3.- Los decodificadores vendidos hasta ahora, salvo extrañas (y caras) excepciones que NO se venden en Media Markt a 39 leuros, no admiten ninguna de las características recogidas en el punto 2. ¿por qué? Pues porque hasta ahora no estaba previsto que se licenciaran esos contenidos.

4.- ¿Y Por qué? Pues al parecer porque era muy difícil y muy poco rentable y técnicamente muy complejo... y porque los derechos del fútbol los tenía la FORTA (las autonómicas), que emite en abierto, y en menor medida el Plus, que emitía migajas, jugosas, pero migajas. Peeero a partir de ahora los tiene MediaPro, que dice que en abierto va a emitir Rita La Cantaora que eso vale muchos cuartos y los Cristianos Ronaldos no los regalan con los yogures; osea que a pagar tóo el mundo. Como el Gobierno dice que el fúmbol es de interés general, pues se emite en TDT, más que nada porque dentro de poco no habrá otra cosa; éso sí, los gordos serán de pago, faltaría más. Y por éso ha habido que darle el turbo al decreto.

5.- Entonces, ¿tengo que cambiarme el cacharro? Respuesta: ¿vas a ver el fútbol de pago? ¿No? Pues entonces no te hace falta. ¿Y vas a aprovechar las funciones interactivas de la TDT, que es como navegar por Internet pero con un mando a distancia en vez de un ratón y por páginas como las de hace 10 años? ¿Tampoco? Pues entonces...

no, no te cambies el cacharro.

6.- ¿Y por qué dice La Ser que hay que cambiarse el cacharro y que esto es una vergüenza y que vaya chapuza? Pues porque si la gente se cambia los cacharros y se pone GolTV se va a dar de baja del Plus que es un contento, y éso a Prisa no le mola pero nada. Y por éso está metiendo caña, porque no le queda otra que cabrear al personal.

Lo único que mola de todo este asunto es que por primera vez en España hay un periódico serio (El Mundo no cuenta, he dicho serio) encabronado por partida doble con el Gobierno y la oposición, y éso, a lo mejor, nos acerca un poco al Primer mundo.

Para más preguntas, pulse 2.

21.8.09

Por Qué No Puntúo Las Pelis


Una de las cosas que más me joden de leer críticas de cine es el temita de las puntuaciones, estrellitas y "pulgares arriba" de los cojones. Ya me parece absurdo que muchas páginas, blogs e incluso revistas y periódicos establezcan la calidad de las películas por comparación con otras. ¿En base a qué podemos decir que "El caballero oscuro" es mejor o peor que "Heat", si aparte de cierta simlitud en el tono y la duración, se parecen como un huevo a una castaña? ¿Cómo se puede comparar "El Padrino"(1972, cine negro, aroma clásico pero profundamente transgesora) a "Ciudadano kane", estrenada 30 años antes, drama biográfico, y que de clásico sólo tiene su inmortalidad?

Es sencillo: no se puede.

El cine no son las Olimpiadas. No se trata de ser mejor, sino de emocionar al público, que a diferencia de los hinchas de un equipo, no se dividen entre los que "quieren disfrutar" y los que "prefieren resultados". Yo cuando me siento a ver una peli me importan un huevo los resultados de taquilla o la puntuación en BlogDeCine (sobre todo ahí), lo que me interesa es que me llegue, punto.

Luego nos rasgamos las vestiduras porque hay gente que considera que las pelis son mejores en función de si son conocidas o ganan mucha pasta. Ese criterio me parece igual de absurdo que el que un tipo, sea un artisa de la crítica, un tipo con criterio, unos pobres diablos soberbios o un gachó simplemente gilipollas, prefiera una película antes que otra. Como si fueran decisiones excluyentes. Qué gilipollez.

Todo ésto viene al caso por este post de Nacho Vigalondo, que se monta una parrafada aún mayor que la mía, porque es más listo y quiere ponernos en antecedentes apelando a nuestra infancia para que nos pongamos de parte de su argumento. Por éso él es director de cine y yo me peleo con el After Effects a ratos.